Alexander Woiski llegó a River como una de las principales apuestas a futuro de Marcelo Gallardo, pero su paso por Núñez terminó mucho antes de lo esperado. El delantero de 20 años, que había sido blindado con una cláusula de rescisión de 100 millones de euros, se marchó con el pase en su poder sin haber debutado oficialmente en Primera y fue presentado como nuevo refuerzo de Deportivo Táchira de Venezuela.
El conjunto venezolano confirmó la contratación del atacante y anunció que firmó un contrato hasta diciembre de 2027, con la posibilidad de extenderlo hasta finales de 2030. «Refuerzo de lujo para el ataque aurinegro. Bienvenido al Más Grande, Alexander. La familia aurinegra te recibe con los brazos abiertos y con mucha ilusión, porque vamos con todo por el Clausura», expresó la institución a través de sus redes sociales.
😮💨 Refuerzo de lujo para el ataque AURINEGRO 💫Bienvenido al Más Grande, Alexander, la familia AURINEGRA te recibe con los brazos abiertos, y con mucha ILUSIÓN, porque vamos CON TODO por el Clausura 👊Alexander Woiski Pioletti ✍️ DIC 2027, con opción de extensión hasta DIC… pic.twitter.com/deEgSk8zeU— Deportivo Táchira FC (@DvoTachira) August 25, 2026
Woiski había desembarcado en River en julio de 2025, luego de quedar libre del Mallorca de España. El club de Núñez se movió rápidamente para incorporar a un futbolista considerado como una de las promesas argentinas formadas en Europa y le otorgó un vínculo hasta diciembre de 2027.
La expectativa que generaba su llegada quedó reflejada en la cláusula de salida de 100 millones de euros, una de las más elevadas en la historia del fútbol argentino. La cifra incluso superaba los 45 millones que River había establecido para Franco Mastantuono antes de su transferencia al Real Madrid y ubicaba a Woiski al nivel de otras jóvenes promesas del club, como Bautista Dadín y Lautaro Rivero.
Sin embargo, aquella protección contractual nunca llegó a ponerse a prueba. El delantero no disputó ningún encuentro oficial con el primer equipo y cerró su etapa en River con apenas 18 partidos, dos goles y dos asistencias en Reserva. Gallardo no le dio la oportunidad de debutar y la posterior llegada de Eduardo Coudet terminó de alejarlo del plantel profesional.
Woiski fue incluido dentro del numeroso grupo de futbolistas que dejaron de formar parte del proyecto deportivo y comenzó a entrenarse en el predio de la avenida Cantilo, separado del plantel que trabajaba en el River Camp de Ezeiza. Finalmente, el club y el jugador acordaron la rescisión anticipada del contrato, por lo que abandonó la institución en libertad de acción y sin dejarle ingresos por su salida.
Woiski, junto a algunos de los futbolistas que fueron apartados del plantel profesional de River y se entrenaron en el predio de Cantilo.
Nacido el 17 de marzo de 2006 en Palma de Mallorca, Woiski es hijo de madre argentina y padre español. Comenzó a jugar en las divisiones inferiores del Mallorca cuando tenía siete años y completó buena parte de su formación en la institución. Allí integró los equipos juveniles, actuó en la filial y llegó a participar de algunos entrenamientos con el plantel profesional.
Uno de sus momentos más destacados en España se produjo en la Copa del Rey Juvenil, cuando convirtió tres goles en la semifinal y fue determinante para que Mallorca avanzara al partido decisivo. Sus actuaciones despertaron el seguimiento de diferentes clubes europeos y también le abrieron las puertas de la Selección Argentina.
El atacante representó al equipo nacional Sub-20 en el Torneo de L’Alcúdia de 2024 y posteriormente fue convocado para disputar el Sudamericano de la categoría en 2025. Su condición de hispano-argentino y su experiencia en las divisiones inferiores españolas fueron algunos de los factores que llevaron a River a apostar por su incorporación.
Poco más de un año después de aquella llegada, su carrera continuará en Deportivo Táchira, uno de los clubes más importantes y ganadores de Venezuela. El conjunto aurinegro comparte el liderazgo del Torneo Clausura después de las primeras cinco jornadas, con 12 puntos producto de cuatro victorias y una derrota, y considera al delantero una incorporación importante para fortalecer su ataque.
La salida de Woiski se produjo en medio del profundo recambio impulsado por River durante el mercado de pases. Más de 20 jugadores abandonaron el club mediante ventas, préstamos, rescisiones o finalizaciones de contrato, mientras la dirigencia encabezada por Stéfano Di Carlo avanzó con una reestructuración del plantel.
Entre los futbolistas apartados que encontraron un nuevo destino aparecen Paulo Díaz, Maximiliano Meza, Maximiliano Salas, Ian Subiabre, Santiago Lencina, Kevin Castaño y Andrés Herrera. Otros nombres importantes, como Germán Pezzella, Fabricio Bustos, Giuliano Galoppo, Matías Galarza Fonda, Matías Viña y Kendry Páez, todavía deben resolver su futuro.
La situación representa un importante desafío económico para la institución, que llegó a tener más de 34 millones de euros invertidos en jugadores relegados del plantel profesional. En el caso de Woiski, River no había pagado por su pase debido a que llegó libre desde Mallorca, aunque tampoco pudo obtener un beneficio económico por un futbolista al que había blindado con una cifra extraordinaria.
Deportivo Táchira aparece ahora como una oportunidad para que Woiski relance una carrera que todavía atraviesa sus primeros pasos. El delantero buscará conseguir en Venezuela la continuidad que no encontró en Núñez y demostrar las condiciones que, apenas un año atrás, llevaron a River a protegerlo con una cláusula de 100 millones de euros.
Woiski disputó 18 partidos, convirtió dos goles y dio dos asistencias durante su paso por la Reserva de River.
