La irrisoria multa que recibió Cristiano Ronaldo por abandonar la concentración de Portugal

La irrisoria multa que recibió Cristiano Ronaldo por abandonar la concentración de Portugal

Cristiano Ronaldo fue sancionado con 30 días de suspensión y una multa de 255 euros por abandonar sin autorización la concentración de la Selección de Portugal tras un conflicto con el entrenador Jorge Jesus. La resolución del Consejo de Disciplina de la Federación Portuguesa de Fútbol (FPF), anunciada el lunes 19 de octubre, le permitirá volver a estar disponible para la fecha FIFA de noviembre, ya que el castigo se computa desde su salida del equipo, el 30 de septiembre. 

El monto de la multa llamó la atención por su escaso impacto sobre los ingresos de «CR7». Según un cálculo del diario portugués A Bola, necesita unos 39 segundos para generar el dinero necesario para pagarla, tomando como referencia un salario base estimado de 208 millones de euros anuales en el Al-Nassr. Bajo esa estimación, la penalidad equivale a alrededor del 0,00012% de su remuneración anual, sin contar bonificaciones ni acuerdos comerciales.

Cristiano Ronaldo, en el último partido ante Gales. (Reuters)



La disputa comenzó después del partido ante Noruega del 27 de septiembre, por la UEFA Nations League, en el que Cristiano Ronaldo permaneció en el banco de suplentes. El capitán portugués sostuvo que había acordado con Jesus cómo se distribuirían sus minutos durante la convocatoria y cuestionó que lo hiciera entrar en calor durante aproximadamente media hora sin utilizarlo. El entrenador negó que existiera ese acuerdo, aunque posteriormente dejó abierta la posibilidad de volver a convocarlo. 

Tres días después de aquel encuentro, y en la previa del compromiso ante Dinamarca, el delantero de 41 años dejó la concentración en Copenhague. Según los detalles del fallo difundidos por la prensa portuguesa, se retiró antes del entrenamiento oficial en el estadio Parken y tampoco asistió a la cena del plantel. El expediente determinó que no había comunicado ni justificado previamente su decisión ante los responsables de la federación o del seleccionado.

La conversación con Pedro Proenca, presidente de la FPF, se produjo después de su salida y por teléfono. En esa llamada, Cristiano manifestó que no se encontraba en condiciones anímicas para continuar con el grupo. El caso derivó en la apertura de un procedimiento disciplinario y una suspensión provisional, antes de que se conociera la resolución definitiva.



La federación consideró que el futbolista cometió de manera intencional una infracción contemplada en el artículo 160 de su reglamento disciplinario, referido al abandono de las actividades de la selección. La normativa establece, como marco general para esa conducta, suspensiones de entre uno y seis meses. Sin embargo, el organismo tuvo en cuenta circunstancias atenuantes para determinar el castigo. 

Entre ellas figuraron el reconocimiento de su responsabilidad, su trayectoria deportiva y su colaboración para esclarecer los hechos, a través del comunicado que publicó el 6 de octubre. En ese mensaje, el delantero pidió disculpas por haber dejado a sus compañeros y por no haber saludado a los hinchas después del encuentro frente a Noruega. Además, aceptó que su conducta merecía una sanción y manifestó su disposición a regresar una vez cumplida. 

El propio Cristiano había pedido que su condición de capitán fuera considerada un agravante y sostuvo que su trayectoria no debía darle un trato preferencial. En ese mismo comunicado, también reveló que había preparado una carta de despedida de la selección después del Mundial 2026, pero que Proenca le había pedido que reconsiderara su decisión. El conflicto con Jesus volvió así a poner en duda su continuidad en la selección.



Cristiano Ronaldo en Dinamarca, antes de abandonar la concentración de Portugal. (EFE)

El antecedente más recordado en Portugal es el de Ricardo Carvalho, quien abandonó una concentración en 2011 después de advertir que no sería titular frente a Chipre, por las Eliminatorias para la Eurocopa 2012. El defensor recibió entonces un año de suspensión y volvió al seleccionado en 2014, antes de integrar el plantel campeón de Europa en 2016. La comparación requiere una aclaración: el marco disciplinario aplicable en aquel momento contemplaba penas más extensas que las previstas para el caso de Cristiano Ronaldo.

En términos deportivos, la suspensión no le impedirá participar de los próximos partidos de Portugal. La selección lusitana recibirá a Dinamarca el 14 de noviembre y visitará a Gales el 17, nuevamente por la Nations League. Para entonces, el plazo de la sanción ya habrá terminado.



Su regreso, de todos modos, dependerá de la convocatoria de Jesus. Proenca expresó públicamente el deseo de que el capitán vuelva una vez resuelto el conflicto, mientras que tanto el entrenador como el futbolista dejaron abierta esa posibilidad. La próxima lista permitirá saber si, además de cumplir la sanción, lograron dejar atrás el desencuentro.

Cristiano Ronaldo y Jorge Jesus coincidieron en el Al-Nassr y en la Selección de Portugal. (EPA)