Kimi Antonelli necesitó apenas dos temporadas para empezar a reescribir la historia de la Fórmula 1. El piloto italiano llegó a Mercedes con la responsabilidad de reemplazar a Lewis Hamilton, siete veces campeón mundial, y bajo la mirada de quienes dudaban de que estuviera preparado. Desde entonces, acumuló victorias y registros que anticipaban algo especial. En México, ese recorrido alcanzó una dimensión que ni siquiera los grandes campeones de la categoría habían conseguido a su edad.
Con 20 años y 68 días, Antonelli se convirtió en el campeón más joven de la historia, al terminar tercero en el Gran Premio de México y asegurar su primera corona con cuatro carreras de anticipación. Así superó el récord de Sebastian Vettel, quien había conquistado el Mundial de 2010 con Red Bull a los 23 años y 134 días. El italiano rebajó en más de tres años una marca que llevaba 16 temporadas vigente.
La consagración también puso fin a una larga espera para su país. Es el primer italiano campeón del mundo desde Alberto Ascari en 1953 y apenas el tercero en conseguirlo, después de Giuseppe Farina, ganador del campeonato inaugural de 1950 con Alfa Romeo, y del propio Ascari, bicampeón con Ferrari en 1952 y 1953.
Su nombre ya había comenzado a aparecer entre los récords durante 2025. En el Gran Premio de Japón se convirtió en el piloto más joven en liderar una vuelta de una carrera de Fórmula 1 y en marcar la vuelta rápida. Lo consiguió cuando todavía tenía 18 años y afrontaba sus primeras competencias como titular de Mercedes.
Poco después, en Miami, sumó otra marca: fue el piloto más joven en conseguir una pole position en cualquier formato de la categoría, al imponerse en la clasificación para la sprint. Ese resultado, distinto de la pole de un Gran Premio, confirmó la velocidad que Mercedes había identificado desde sus años de formación.
En 2026, esa capacidad se tradujo en una candidatura al título. Antonelli acumuló nueve victorias antes de coronarse y construyó una diferencia decisiva sobre sus perseguidores. El triunfo en Austin lo dejó a un paso del campeonato y llegó a México con una cuenta favorable: le alcanzaba con terminar noveno para consagrarse sin depender de otros resultados.
El italiano cumplió con margen. Largó cuarto, superó a Charles Leclerc después de la bandera roja y terminó tercero, detrás de Max Verstappen y Lewis Hamilton. Alcanzó los 380 puntos y dejó una ventaja inalcanzable de 119 sobre el neerlandés, su nuevo escolta. Además, se convirtió en el primer egresado del programa de jóvenes pilotos de Mercedes en ganar el Mundial y le devolvió a la escudería un título de pilotos que no conseguía desde 2020.
Antonelli, en andas de Verstappen y Hamilton, celebra su consagración en la Fórmula 1. (@F1)
La historia de Antonelli, el niño prodigio de MercedesDetrás de esos registros hay una trayectoria que Mercedes siguió desde la infancia. Nacido el 25 de agosto de 2006 en Bolonia, Antonelli es hijo de Marco, piloto de autos de turismo y gran turismo, y creció cerca de los circuitos. Sus resultados en el karting llamaron la atención de la marca alemana, que lo incorporó a su programa de desarrollo en abril de 2019, cuando tenía apenas 12 años.
Su progresión en los monoplazas fue rápida. En 2022 ganó los campeonatos de Fórmula 4 de Italia y Alemania con Prema, y al año siguiente conquistó los certámenes de Fórmula Regional de Medio Oriente y Europa. Mercedes decidió que saltara directamente a la Fórmula 2 en 2024, sin pasar por la Fórmula 3, una elección que aceleró su preparación y elevó las expectativas sobre su futuro.
La adaptación a la antesala de la Fórmula 1 tuvo dificultades, aunque también dejó dos victorias: una en la sprint de Silverstone, bajo la lluvia, y otra en la carrera principal de Hungría. Para entonces, la decisión de Hamilton de marcharse a Ferrari había abierto una vacante y Toto Wolff veía en Antonelli al candidato para ocuparla.
Toto Wolff and Kimi Antonelli. 🥹🫂❤️
The faith. The journey. The reward. 🏆
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— Everything Formula (@evrythngformu1a) November 1, 2026
Su primera aparición en un fin de semana de Fórmula 1, sin embargo, terminó de manera abrupta. El 30 de agosto de 2024, durante la primera práctica libre del Gran Premio de Italia, perdió el control del Mercedes de George Russell en la Parabólica y chocó contra las barreras de Monza. Había cumplido 18 años cinco días antes y su participación duró apenas diez minutos.
El accidente no modificó los planes. Wolff lo respaldó y, al día siguiente, Mercedes confirmó que sería compañero de Russell en 2025. La escudería eligió reemplazar a un siete veces campeón del mundo con un debutante, convencida de que podía acompañar su aprendizaje dentro de su propia estructura.
La primera temporada combinó tres podios y 150 puntos con períodos difíciles que alimentaron los cuestionamientos. Después de la consagración en México, Wolff recordó que hubo quienes sostenían que Antonelli debía comenzar en un equipo más pequeño y reveló que dos patrocinadores se alejaron de Mercedes por la decisión de promoverlo. La confianza interna se mantuvo incluso cuando los resultados no llegaban.
Un año después, aquel respaldo encontró su recompensa. El adolescente que había terminado su primera práctica contra las barreras se convirtió en campeón mundial. La apuesta de Mercedes por desarrollar su talento tuvo como resultado un título y un récord que hasta entonces ninguna de las grandes figuras de la Fórmula 1 había alcanzado a su edad.
