Independiente presentó su balance: cerró con superávit, pero arrastra un pasivo de más de US$ 34 millones

Independiente presentó su balance: cerró con superávit, pero arrastra un pasivo de más de US$ 34 millones

Independiente atraviesa desde hace años una crisis económica que condiciona cada mercado de pases, obliga a desprenderse de futbolistas y amenaza periódicamente con nuevas inhibiciones. Aunque la dirigencia asegura haber comenzado a revertir ese escenario, los números todavía exhiben una estructura financiera cargada de deudas, compromisos judiciales y dificultades de liquidez.

En ese contexto, la institución presidida por Néstor Grindetti presentó la Memoria y los Estados Contables correspondientes al ejercicio comprendido entre el 1° de julio de 2025 y el 30 de junio de 2026. El club cerró el período con un superávit de $1.778 millones y un patrimonio neto de $140.339 millones, pero mantiene pasivos por $52.114 millones y un margen operativo que se redujo considerablemente.

La Comisión Directiva sostuvo que los resultados deben interpretarse a partir de la delicada situación económica, financiera y judicial en la que recibió el club, el 6 de octubre de 2022. En aquel momento, Independiente arrastraba obligaciones comerciales, fiscales, laborales y futbolísticas, además de pedidos de quiebra y reclamos de acreedores que podían derivar en el descenso o la quita de puntos.



Dentro del proceso de reorganización, la conducción destacó el levantamiento del concurso preventivo que pesó sobre la institución durante casi dos décadas. También remarcó que el aporte de los socios resultó determinante para sostener el funcionamiento cotidiano, cancelar compromisos y financiar las obras realizadas durante los últimos ejercicios.

De acuerdo con los estados contables, Independiente declaró activos por $192.453 millones, pasivos por $52.114 millones y un patrimonio neto de $140.339 millones. La dirigencia aseguró que, desde junio de 2022, el activo aumentó aproximadamente un 40% medido en dólares, mientras que el pasivo total se mantuvo prácticamente estable y acumuló una reducción cercana al 2% en la misma moneda.

Como consecuencia de esa evolución, el patrimonio neto equivalente creció alrededor de un 64% desde el comienzo de la gestión. También disminuyó el peso relativo de las obligaciones: el pasivo representaba el 39% del activo en 2022 y actualmente equivale al 27,1%. En el mismo período, la relación entre el pasivo y el patrimonio neto bajó de 0,64 a 0,37 veces.



Independiente presentó los principales resultados de su balance 2025/2026. (Foto: Prensa Independiente)

Uno de los datos más destacados por la Comisión Directiva fue la evolución de los compromisos asumidos en divisas. La deuda denominada en moneda extranjera cayó cerca de un 23% desde 2022 y se redujo un 48% solamente durante el último ejercicio. Este indicador no representa la totalidad del pasivo, sino exclusivamente las obligaciones pactadas en monedas diferentes al peso.

Al convertir el pasivo completo según el tipo de cambio utilizado en cada balance aparece una evolución diferente. La institución pasó de deber el equivalente a US$ 33,75 millones en 2025 a US$ 34,74 millones en 2026, lo que representa un incremento aproximado de US$ 990.000. En pesos nominales, las obligaciones avanzaron desde $41.010 millones hasta los actuales $52.114 millones.



La diferencia se explica porque el pasivo total también contempla compromisos en pesos y otros conceptos contables. Por lo tanto, Independiente redujo considerablemente su deuda directamente denominada en moneda extranjera, pero el conjunto de sus obligaciones creció al convertirlo a dólares según la cotización empleada en cada cierre.

La comparación histórica expone un problema que atravesó a las diferentes conducciones de las últimas dos décadas. El pasivo convertido a dólares era de US$ 29,34 millones en 2008 y llegó a alcanzar un máximo de US$ 72,72 millones en 2013, durante la presidencia de Javier Cantero. Posteriormente descendió hasta US$ 26,62 millones en 2019, pero volvió a crecer hasta US$ 39,16 millones en 2021.

La actual gestión recibió un pasivo equivalente a US$ 35,34 millones en 2022. La cifra disminuyó a US$ 27,51 millones en 2023 y se mantuvo en US$ 27,91 millones durante 2024, antes de volver a subir a US$ 33,75 millones en 2025 y US$ 34,74 millones en el último ejercicio.



Daniel Seoane, secretario general; Néstor Grindetti, presidente; y Christian Urreli, tesorero. (@Independiente)

En cuanto al funcionamiento cotidiano de la institución, Independiente obtuvo recursos ordinarios por $80.727 millones. Las actividades deportivas, culturales y sociales aportaron $43.617 millones; las cuotas de los socios generaron $27.453 millones; y los restantes ingresos alcanzaron los $9.656 millones.

Los gastos ordinarios, antes de depreciaciones y amortizaciones, ascendieron a $79.605 millones. De esta manera, el club terminó el período con un superávit operativo de $1.122 millones y volvió a generar un flujo positivo mediante sus actividades habituales.



Sin embargo, el margen operativo se redujo considerablemente. Tomado en valores nominales de cada cierre, pasó de $12.160 millones en 2025 a $1.122 millones en 2026. La ganancia mensual derivada del funcionamiento ordinario cayó desde el equivalente a US$ 833.992 hasta aproximadamente US$ 67.375, una contracción que expone el menor margen disponible para afrontar nuevas obligaciones.

Las depreciaciones y amortizaciones, relacionadas principalmente con las inversiones realizadas en el plantel profesional, tuvieron un impacto negativo de $19.755 millones. Al sumar esos cargos y los resultados financieros, el resultado ordinario arrojó una pérdida de $17.308 millones.

Esa diferencia fue compensada por los $19.086 millones obtenidos mediante transferencias y préstamos de futbolistas, más de cinco veces por encima de los $3.619 millones contabilizados en el ejercicio anterior. Esos ingresos extraordinarios resultaron determinantes para que Independiente terminara con un superávit final de $1.778 millones, equivalente a aproximadamente US$1,19 millones.



El resultado positivo, de todos modos, fue considerablemente inferior al del período anterior. El superávit final se redujo cerca de un 77% en términos contables expresados en moneda homogénea, mientras que los gastos ordinarios crecieron por encima de los ingresos.

El documento también reconoce que persisten desafíos importantes en materia de liquidez. Los activos corrientes ascendieron a $18.784 millones, mientras que los pasivos con vencimiento dentro de los siguientes 12 meses alcanzaron los $49.225 millones. La diferencia negativa entre ambos rubros fue de aproximadamente $30.441 millones.

El anuncio del balance llega en medio de un semestre futbolístico irregular para Independiente. (@Independiente)



A esa fotografía contable se suman las obligaciones relacionadas específicamente con el fútbol. El informe, que incluye compromisos vencidos y futuros, reclamos judiciales y operaciones posteriores al cierre del balance, estimó deudas y compromisos de pago con clubes extranjeros por US$ 11,24 millones.

Dentro de ese listado aparecen las obligaciones con Huachipato por Walter Mazzanti y Maximiliano Gutiérrez; Red Bull Bragantino por Kevin Lomónaco; Athletico Paranaense por Leonardo Godoy; Olimpia por Facundo Zabala; Defensor Sporting por Matías Abaldo y Universidad de Chile por Franco Calderón.

El caso más delicado continúa siendo el de Red Bull Bragantino por Lomónaco, ya que existe una obligación cercana a US$ 3,2 millones, incluidos intereses y penalidades, luego de que quedara sin efecto el acuerdo de pago entre las instituciones. La controversia se encuentra en el Tribunal Arbitral del Deporte (TAS) y podría provocar una nueva inhibición si el «Rojo» no regulariza la situación.



El balance estableció una previsión de $3.893 millones por ese reclamo, el monto más elevado entre las contingencias judiciales y arbitrales declaradas. Al 30 de junio de 2026, el TAS todavía no había emitido una resolución definitiva.

El conjunto de las obligaciones vinculadas con el fútbol ronda los US$ 25 millones, pero existen créditos pendientes de cobro por US$ 9,34 millones, lo que dejaría un saldo financiero negativo de aproximadamente US$ 15,64 millones.

Esa estimación no puede compararse directamente con los $52.114 millones de pasivos del balance, ya que se concentra principalmente en el fútbol, reúne obligaciones de distinta naturaleza e incluye movimientos posteriores al 30 de junio. Sin embargo, permite dimensionar cómo los compromisos del mercado de pases continúan condicionando la economía y la conformación del plantel.



Entre los ingresos pendientes aparecen las operaciones por Lomónaco y Gutiérrez, además de mecanismos de solidaridad y reclamos contra otras instituciones. Gutiérrez fue transferido al Dynamo Moscú mediante una cláusula de rescisión de 7 millones de euros (cerca de US$ 8 millones), aunque Independiente poseía solamente el 50% de sus derechos económicos.

Parte de ese dinero sería utilizada para regularizar cuotas por Mazzanti, Godoy y Abaldo. El ingreso neto para el club será inferior a los 3,5 millones de euros (US$ 4 millones) debido a los impuestos, porcentajes correspondientes y obligaciones con Huachipato, propietario de la mitad restante del pase.

El director general del Elche, Pedro Schinocca, durante la presentación de Kevin Lomonaco. (Foto: EFE)



El balance también contabilizó $11.899 millones en previsiones para juicios y controversias. Además del caso Lomónaco, aparecen la demanda laboral de Gonzalo Verón por $2.700 millones; la obligación con Elche por Iván Marcone, valuada en $2.077 millones; y el reclamo de Masterdraft por los derechos de imagen de Roberto Battión, por $1.125 millones.

El auditor externo consideró que los estados contables presentan razonablemente la situación patrimonial y económica de Independiente, aunque hizo énfasis en las incertidumbres relacionadas con los litigios pendientes. También dejó constancia de que el club recibió fondos en moneda extranjera en cuentas bancarias del exterior y posteriormente los destinó a cancelar compromisos con otras entidades deportivas.



Después del cierre, el «Rojo» alcanzó un acuerdo para extinguir la deuda con Elche por Marcone, pagó US$ 1,1 millones a Olimpia por Zabala y ejerció la opción de compra por el 80% de Matías Abaldo a cambio de US$ 2,97 millones. El impacto de estas operaciones será reconocido formalmente en el ejercicio 2026/27.

Independiente recibió 3 millones de euros por el pase de Maximiliano Gutierrez al Dinamo Moscú. (@fcdynamo)



En materia de infraestructura, la institución destacó la construcción de un edificio de alto rendimiento de más de 1.500 metros cuadrados y la instalación de la primera cancha de césped sintético de su historia en Villa Domínico. También renovó más de 10.000 butacas y modernizó la iluminación del estadio Libertadores de América-Ricardo Enrique Bochini bajo los estándares de la Conmebol y la FIFA.

La Comisión Directiva admitió que los resultados del primer equipo no estuvieron a la altura de las expectativas deportivas y sostuvo que la recuperación económica debe estar acompañada por un regreso al protagonismo. Además, la conducción recuperó el control de las tiendas oficiales mediante la creación de Independiente Store, una iniciativa destinada a generar recursos genuinos para la institución.

Con elecciones previstas para diciembre, la situación económica volverá a ocupar un lugar central dentro del debate político. El balance muestra un patrimonio más sólido y una menor exposición directa a obligaciones en moneda extranjera, pero también exhibe una caída pronunciada del superávit operativo, mayores pasivos totales medidos en dólares y una estructura que todavía depende de las transferencias de futbolistas para cerrar con resultado positivo.



Las nuevas canchas de césped sintético de Villa Domínico llevan el nombre de Esequiel Barco. (@Independiente)