De forma antagónica a lo que vive un jugador, el mejor partido de los referees implica que nadie hable de ellos. Una muy buena performance arbitral significa pasar desapercibidos. Sin reconocimiento positivo ni cientos de likes en una publicación de redes sociales. Sin que familiares, amigos u otras personas les envíen un video de un error o que les pregunten por qué se equivocaron en una jugada.
Podría decirse que su objetivo es ser invisibles, totalmente opuesto a lo contemporáneo de esta sociedad exhibicionista de los logros personales. No ganan, pierden o empatan. Su VICTORIA es que nadie se acuerde que fueron los referees de ese partido.
Pero pasar desapercibidos no significa ausencia de presión. Todo lo contrario. Un árbitro debe tomar decisiones impopulares y cuestionadas por quienes están dentro y fuera del campo de juego.
La presión está normalizada en el arbitraje. Puede ser externa: espectadores, entrenadores, jugadores, dirigentes, política o incluso la trascendencia que tiene un partido. Pero también puede ser autogenerada por el propio referee: el miedo a equivocarse, la duda después de una decisión, la culpa por un error o la necesidad de demostrar que está a la altura.
En medio de esa presión, ser justo no significa acertar absolutamente todas las decisiones, sino controlar su mente para así lograr que cada una de ellas sea tomada con criterio, honestidad e independencia. Y es justamente ahí donde aparece uno de los mayores desafíos de cualquier árbitro: ser justo bajo presión.
Por eso, en esta fecha tan especial, distintos referees argentinos se animaron a contar, en primera persona, qué significa para ellos ser justos bajo presión y cómo toman decisiones sin ser condicionados por jugadores, técnicos, hinchas e inclusive sus propias emociones en cada deporte.
HockeyIrene Presenqui, elegida mejor árbitra del mundo en 2025 por la Federación Internacional de Hockey, cuenta con más de 25 años de trayectoria en el arbitraje. Además, es cofundadora de COGNIFIT y neuropsicóloga especializada en deporte. Este año volvió a representar al arbitraje argentino en un Mundial, el quinto de su carrera. Al reflexionar sobre lo que significa «ser justos bajo presión», Irene expresó:
«Como árbitra internacional de hockey, sé que ser justa bajo presión implica mantener la calma, escuchar activamente y tomar decisiones firmes, imparciales y oportunas, aún en los momentos más exigentes.
Mi profesión como neuropsicóloga me brinda herramientas para comprender cómo funciona la mente bajo presión, regular mis emociones, sostener la atención y evaluar cada situación con claridad. Esta combinación entre experiencia arbitral y conocimiento neuropsicológico me permite decidir con objetividad, confianza y responsabilidad, siempre respetando el juego y a sus protagonistas.»
BásquetFabricio Vito, elegido 9 años de forma consecutiva como el mejor árbitro de la Liga Nacional de Básquet e instructor FIBA expresó:
«En el básquet profesional, ser justos bajo presión significa decidir con honestidad, criterio y valentía, sin dejarse influenciar por el resultado, las camisetas, el público o la presión de jugadores y entrenadores.
Un árbitro debe hacer cumplir las reglas y proteger la esencia del juego, porque la verdadera personalidad se demuestra cuando el partido está al límite y, aun así, se tiene la fortaleza para hacer lo correcto.
La presión es parte del básquet profesional y la justicia no puede ser negociable.»
Handball en Silla de RuedasRocío Roldán, árbitra internacional de Wheelchair Handball, estuvo presente en el último Mundial de la disciplina disputado en España. Al referirse a la presión que implica dirigir partidos de máxima exigencia, expresó:
»En el Wheelchair Handball no hay grandes márgenes para el error. Una segunda exclusión significa la descalificación de un jugador o jugadora del partido. Entonces, eso nos obliga a estar concentrados en cada movimiento de todos los jugadores, ya que se utiliza mucho el juego táctico sin balón para bloquear oponentes y ganar espacios. En estas situaciones suelen darse la mayoría de los conflictos. No solo el jugador con el balón es el «peligro», sino también aquellos que saben jugar sin él.
Muchas veces, un error nuestro puede hacernos caer en un abismo de pensamientos donde la palabra que resuena como un eco es la «culpa». Entender esto y poder salir de ese oscuro abismo para volver a meternos nuevamente en el juego es la virtud más grande que un árbitro puede llegar a tener.»
BoxeoMario Héctor González, árbitro de boxeo desde hace 25 años y referee internacional desde 2013, representa a la Federación Argentina de Boxeo (FAB) en el ámbito nacional y a la Federación Internacional de Boxeo (IBF) en el plano internacional. Con más de 50 peleas mundialistas dirigidas en su carrera, se refirió a qué significa para un árbitro «ser justo bajo presión»:
«Tenemos que tratar de olvidarnos de todo el entorno, de todo lo que hay alrededor de una pelea. Tratar de trabajar concentrados, con responsabilidad, pero no dejarnos comer por todo eso que está alrededor del combate.
Trabajar tranquilos, disfrutar este trabajo —hay que disfrutarlo— y tratar de ser lo más justos posible, porque tenemos que tener en consideración que los dos boxeadores están con las mismas ganas, con las mismas esperanzas, con el entrenamiento que conlleva dejar a su familia, a sus seres queridos.
Así que yo creo que tenemos que trabajar con responsabilidad, con ganas, con pasión, pero no dejarnos llevar por esa presión, que es mucho más de los boxeadores, del periodismo y del público.
Concentrados, con responsabilidad —vuelvo a repetir—, pero no es tanta la presión para nosotros, sino que es un poco más para los mismos boxeadores, para las promotoras o para los técnicos.»
SóftbolMaría Laura Aren, ex jugadora de la Selección Argentina y árbitra internacional de sóftbol desde 2018, reflexionó:
«En el sóftbol, la justicia es un gesto firme con la mano levantada. Un out en el home o un strike cantado en cuenta llena no admite demoras ni dudas. La decisión debe ser limpia, en un segundo, sin importar la tribuna, ni los coach, ni los jugadores. Hay que vender esa decisión para que no haya dudas de la certeza.
Tomar la decisión es solo la primera mitad del camino; defender el criterio con respeto, calma y las reglas como fundamento es lo que la completa, sabiendo que nosotros estamos para proteger el juego y garantizar que sea equitativo para los dos equipos.
Ser justos bajo presión es saber que, aunque el error humano habita el juego, debemos tener la honestidad de arbitrar sin miedo, sin preferencias y con el firme propósito de que las reglas protejan el espíritu del deporte.»
PoloGastón Lucero es uno de los árbitros más experimentados del Polo mundial y en su destacada carrera ha tenido el honor de arbitrar 5 finales del Abierto Argentino de Polo (torneo más importante del mundo) y una final del US Open (hecho histórico para un argentino). Sobre el significado que tiene el arbitraje en su vida Gastón comentó:
«En nuestro deporte, muchas veces una decisión se toma en cuestión de segundos, después de jugadas que son difíciles, rápidas e intensas, bajo la mirada de los jugadores, equipos y público pendientes de lo que uno va a cobrar. Es en esos segundos donde no siempre hay respuesta que deje a todos conformes.
Ahí es donde, para mí, aparece una de las partes más difíciles de ser árbitro: ser justo bajo presión. Porque la presión no siempre está en elegir entre lo correcto y lo incorrecto. Muchas veces está en tener que elegir lo que uno considera correcto sabiendo que alguien o varios no van a estar de acuerdo.
Con los años entendí que arbitrar no significa ser infalible. Significa observar, interpretar, decidir y hacerse responsable de esa decisión. Es tener el conocimiento del reglamento, pero también la personalidad para aplicarlo. Es poder terminar un partido sabiendo que, bajo presión, tomaste la decisión en la que realmente creías.»
GoalbolNanci Pérez, profesora de personas ciegas y con baja visión, árbitra nacional de goalball desde hace ocho años, manifestó:
«Hay que tener nervios de acero para arbitrar, por ejemplo, un partido decisivo o una final. La concentración es fundamental. Hay que tratar de mantenerla en todo momento. Un segundo de distracción y puede ser un caos. Que no influyan los comentarios dentro o fuera de la cancha. Recomiendo vivirlo al máximo.
En nuestro deporte, el silencio es fundamental. Hacerlo cumplir a rajatabla. Imponer el respeto con la voz fuerte y clara. Mostrar seguridad. Cada vez estoy más orgullosa de ser parte del cuerpo arbitral más fuerte de Argentina.»
Pitido finalLos árbitros son seres humanos que sienten presión como cualquier otro. También son profesionales que se esfuerzan al máximo por ser justos. Lo que distingue a un gran árbitro es su capacidad para resistir esa presión y sostener la justicia del juego.
Es hora de dejar de lado los prejuicios y las críticas, y de reconocer el valor de su labor. Detrás de cada decisión, incluso de cada error, hay dedicación, entrenamiento y la vocación de sostener los valores que hacen grande al deporte.
Por esto, los árbitros merecen un día para ser recordados de forma «no negativa». Así que, si tenés un familiar, amigo o compañero de trabajo que arbitra, este 11 de octubre deseale un feliz día. Porque antes de ser referees, son personas.
FELIZ DÍA DEL ÁRBITRO A LOS QUE SE ESFUERZAN POR HACER UN DEPORTE JUSTO.
