Los pilotos de la Fórmula 1 afrontarán este fin de semana uno de los desafíos más exigentes de la temporada en el Gran Premio de Azerbaiyán. El circuito callejero de Bakú combina una de las rectas más extensas del calendario con curvas angostas, muros ubicados a pocos centímetros de los monoplazas y un sector emblemático en el que cualquier error puede terminar en accidente.
El punto más temido del trazado es la denominada «curva del castillo», ubicada en el octavo giro. Se trata de un estrecho callejón de apenas 7,6 metros de ancho, rodeado por las murallas de la ciudad antigua, donde prácticamente no existe margen para corregir una maniobra y resulta imposible intentar un sobrepaso.
Los pilotos deben afrontar el ingreso con absoluta precisión y pasar muy cerca de las defensas para conservar la mayor velocidad posible. La curva se transita aproximadamente a 100 kilómetros por hora, una cifra que adquiere otra dimensión por la escasa visibilidad, la pronunciada pendiente y la cercanía de los muros.
Entre quienes deberán superar esta exigente prueba estará Franco Colapinto, que participará por tercera vez del Gran Premio de Azerbaiyán. El argentino deberá atravesar la curva del castillo al menos 51 veces durante la carrera, siempre que complete todas las vueltas, además de recorrerla en numerosas oportunidades durante las prácticas libres y la clasificación.
La Zona del Castillo en Bakú. (Foto: Reuters)
Uno de los accidentes más recordados en ese sector ocurrió durante la clasificación de 2019. Charles Leclerc perdió el control de su Ferrari y chocó contra las defensas de la curva 8, apenas unos minutos después de que Robert Kubica protagonizara un impacto similar con su Williams. «Soy estúpido», reconoció el monegasco por radio después del error que lo dejó fuera de la sesión.
El episodio de Leclerc adquirió una dimensión todavía mayor después de que se viralizara un video en el que sufría un accidente prácticamente idéntico mientras conducía en un simulador. Tanto en el mundo virtual como en la pista real, su Ferrari siguió una trayectoria similar y terminó contra el muro exterior de uno de los sectores más complejos de Bakú.
La de 2026 será la tercera participación de Colapinto en el trazado azerbaiyano. En 2024, cuando competía para Williams y apenas disputaba su segunda carrera en la máxima categoría, chocó durante una práctica libre, pero logró recuperarse con una destacada actuación durante el resto del fin de semana.
El argentino avanzó hasta la Q3 en la clasificación y terminó octavo en la carrera, resultado que le permitió sumar los primeros cuatro puntos de su trayectoria. De esa manera, se convirtió en el primer piloto argentino que puntuó en la Fórmula 1 desde Carlos Reutemann en 1982.
En 2025 no consiguió repetir aquella actuación. La falta de rendimiento de Alpine condicionó sus posibilidades y debió conformarse con el decimonoveno puesto. Esta vez llegará mucho más afianzado dentro de la categoría y después de conseguir un séptimo lugar en el Gran Premio de España, resultado que elevó su cosecha hasta los 27 puntos durante las primeras 14 fechas del campeonato.
El circuito callejero de Bakú tiene una longitud de 6,003 kilómetros y es el tercero más extenso de la temporada, solamente por detrás de Spa-Francorchamps y Las Vegas. Cuenta con 20 curvas (12 hacia la izquierda y ocho hacia la derecha) y la carrera está programada a 51 vueltas, para completar una distancia de 306,049 kilómetros.
El trazado fue diseñado por el arquitecto alemán Hermann Tilke y recorre diferentes puntos emblemáticos de la capital azerbaiyana, como la plaza Azadliq, la avenida Neftchilar, la Casa de Gobierno y el casco histórico. La combinación entre edificios modernos, antiguas murallas y el Mar Caspio convirtió al Gran Premio en una de las pruebas más reconocibles visualmente del calendario.
La pista alterna curvas lentas, pronunciadas frenadas y sectores en los que los autos circulan a pocos centímetros de las defensas con una recta de aproximadamente 2,2 kilómetros, donde los pilotos superan ampliamente los 340 kilómetros por hora. Esta configuración obliga a los equipos a encontrar un difícil equilibrio entre la carga aerodinámica necesaria para la parte trabada y la velocidad final indispensable para atacar o defenderse.
El circuito de Bakú al detalle. (Foto: Prensa Fórmula 1)
Bakú también quedó asociado a uno de los registros más impresionantes de la categoría. Durante la clasificación del Gran Premio de Europa de 2016, Valtteri Bottas alcanzó una velocidad estimada de 378 kilómetros por hora con su Williams FW38, favorecido por la succión del Red Bull de Max Verstappen. Sin embargo, la medición oficial de la trampa de velocidad fue inferior, por lo que los 378 km/h procedieron de los datos de telemetría y no fueron homologados como un récord absoluto por la Federación Internacional del Automóvil (FIA).
La marca más alta registrada por un monoplaza de Fórmula 1 fuera de una competencia pertenece al sudafricano Alan van der Merwe, quien alcanzó aproximadamente 413 kilómetros por hora con un BAR-Honda durante una prueba realizada en las salinas de Bonneville, en Estados Unidos. Al momento de efectuar la medición oficial, las condiciones del viento limitaron el registro a 397,360 km/h.
La histórica zona del castillo añade un componente particular al desafío deportivo. Los monoplazas atraviesan parte de la ciudad amurallada de Bakú, construida principalmente entre los siglos XII y XV e incorporada en 2000 a la lista del Patrimonio Mundial de la Unesco. En ese conjunto también se encuentra la Torre de la Doncella, uno de los grandes símbolos arquitectónicos de Azerbaiyán.
Una de las leyendas más difundidas sobre la torre cuenta que un gobernante quiso casarse con su propia hija. La joven le pidió que construyera la fortificación antes de celebrar el matrimonio, pero, una vez terminada, se arrojó desde lo alto para escapar de aquel destino. Otras versiones sostienen que logró huir hacia el mar y nunca regresó.
La Fórmula 1 compitió por primera vez en Bakú en 2016, cuando la prueba fue presentada como Gran Premio de Europa. Desde el año siguiente adoptó el nombre de Gran Premio de Azerbaiyán y solamente quedó fuera del calendario en 2020 por la pandemia. Su llegada formó parte de la estrategia del país para utilizar los grandes acontecimientos deportivos como una vidriera internacional.
Antes del desembarco de la máxima categoría, la ciudad había recibido una competencia de autos GT3 en 2012. Para montar aquel primer trazado urbano se instalaron 1.540 bloques de hormigón, algunos de los cuales pesaban hasta 7,5 toneladas. El éxito del evento impulsó las gestiones que terminaron con la incorporación de Bakú al calendario de la Fórmula 1 cuatro años después.
El circuito también fue escenario de numerosas carreras caóticas. En 2017, Sebastian Vettel golpeó deliberadamente el Mercedes de Lewis Hamilton durante una neutralización después de considerar que el británico había frenado de manera inesperada. Un año más tarde, los dos Red Bull de Daniel Ricciardo y Verstappen chocaron entre sí cuando el australiano intentaba superar a su compañero al final de la recta principal.
El escenario azerbaiyano se caracterizó, además, por la variedad de ganadores. Nico Rosberg se impuso en 2016; Ricciardo, en 2017; Hamilton, en 2018; Bottas, en 2019; Sergio Pérez, en 2021 y 2023; Verstappen, en 2022 y 2025; y Oscar Piastri, en 2024. Pérez y Verstappen son los únicos pilotos que consiguieron ganar más de una vez en Bakú.
El récord oficial de vuelta durante una carrera pertenece a Leclerc, quien marcó 1:43.009 con Ferrari en 2019. El monegasco conoce como pocos los dos extremos del circuito: alcanzó un registro que todavía continúa vigente, pero también protagonizó uno de los accidentes más famosos en la temible curva del castillo.
Con sectores donde cualquier equivocación puede terminar contra el muro, una recta que permite alcanzar velocidades extremas y una carrera habitualmente condicionada por neutralizaciones, Bakú representa una de las pruebas más exigentes tanto para los pilotos como para los monoplazas. Allí, Colapinto buscará aprovechar su experiencia previa y prolongar el crecimiento mostrado durante la temporada 2026.
Charles Leclerc fue una de las víctimas de la curva 8 del Gran Premio de Azerbaiyán. (Foto: Getty Images)
