Boca volvió a ganar en Brasil y terminó con la peor racha de su historia en ese país. El equipo de Rodolfo Arruabarrena venció 3-1 a Vasco da Gama en el Maracaná, revirtió el 1-0 sufrido en la Bombonera y se clasificó a la final de la Copa Sudamericana 2026. Con goles de Lautaro Di Lollo, Miguel Merentiel y Leandro Paredes, cortó una serie de 11 encuentros sin triunfos en territorio brasileño y consiguió, además, su primera victoria allí por esta competencia.
El último triunfo de Boca en Brasil había sido el 2 de diciembre de 2020, cuando derrotó 1-0 a Internacional en el estadio Beira-Rio de Porto Alegre, por la ida de los octavos de final de la Copa Libertadores. Desde aquella noche hasta la revancha contra Vasco transcurrieron cinco años, diez meses y 18 días, con un balance de cuatro empates y siete derrotas, incluida la final de la Libertadores 2023 frente a Fluminense.
Aquella victoria de 2020 también quedó marcada por una imagen emotiva. Carlos Tevez convirtió el único gol y lo celebró con un homenaje a Diego Maradona, fallecido una semana antes. El delantero se sacó la camiseta y mostró debajo una casaca de Boca de 1981 que le había regalado el propio Diego. Ese festejo terminó asociado al último triunfo del club en Brasil durante casi seis años.
La sequía comenzó en enero de 2021, cuando Boca perdió 3-0 ante Santos por las semifinales de la Libertadores 2020, cuya definición se había postergado por la pandemia. Durante ese año volvió a caer frente al conjunto paulista en la fase de grupos y empató sin goles con Atlético Mineiro antes de quedar eliminado por penales en los octavos de final.
En 2022 sumó una derrota y un empate contra Corinthians, mientras que en 2023 igualó con Palmeiras y perdió la final ante Fluminense. Después llegaron las caídas frente a Fortaleza y Cruzeiro en la Sudamericana 2024. Ya en 2026, volvió a perder ante Cruzeiro por la Libertadores y empató con San Pablo en los cuartos de final de la Sudamericana. El 3-1 ante Vasco terminó con esa seguidilla de resultados adversos.
La racha, sin embargo, no impidió que Boca consiguiera algunas clasificaciones importantes. En 2023 avanzó a la final de la Libertadores después de empatar 1-1 con Palmeiras en San Pablo y ganar la tanda de penales. Este año también eliminó a San Pablo con una igualdad como visitante, que le permitió defender el 1-0 obtenido en la Bombonera. Ganar una serie y ganar un partido son registros diferentes, ya que las definiciones desde los doce pasos se contabilizan por separado del resultado del encuentro.
Ante Vasco, la exigencia era distinta. Después de perder como local, Boca estaba obligado a imponerse en Río de Janeiro. Una victoria por un gol llevaba la semifinal a los penales y un triunfo por dos o más le daba el pase directo.
Di Lollo y Merentiel construyeron el 2-0 durante un primer tiempo de alto nivel, pero el descuento de José Luis Rodríguez volvió a igualar el marcador global. Cuando la tanda parecía cada vez más cerca, Paredes apareció con un remate desde afuera del área que encontró una floja respuesta de Léo Jardim y selló la clasificación. El capitán había comenzado en el banco después de recuperarse de una lesión muscular.
Paredes fue héroe en el Maracaná. (@Sudamericana)
Las otras rachas que cortó Boca en el MaracanáLa victoria también terminó con otra cuenta pendiente. Boca nunca había ganado en Brasil por la Copa Sudamericana y lo consiguió en su octava presentación, después de acumular dos empates y cinco derrotas. Sus visitas anteriores habían sido ante Internacional en 2004, 2005 y 2008; San Pablo en 2007 y 2026; Fortaleza y Cruzeiro en 2024.
El Maracaná agregó un valor especial al resultado. Fue el segundo triunfo de Boca en ese estadio por torneos de la Conmebol y el primero que le permitió resolver favorablemente una eliminatoria allí. Su anterior victoria se remontaba a 1998. Esta vez, además, festejó en el escenario donde había perdido la final de la Libertadores 2023 y la semifinal de 2008, ambas frente a Fluminense.
La remontada también encontró un antecedente en una campaña que terminó con un título. La única vez que Boca había revertido una derrota como local en una serie continental con revancha en Brasil había sido ante Paysandu, en los octavos de final de la Libertadores 2003. Después de caer 1-0 en la Bombonera, el equipo de Carlos Bianchi ganó 4-2 en Belém, con tres goles de Guillermo Barros Schelotto, y continuó su recorrido hasta la consagración.
Con la eliminación de Vasco da Gama, Boca llegó a 18 series de torneos de la Conmebol resueltas favorablemente en Brasil, incluidas cuatro finales que terminaron en títulos. Entre esas consagraciones aparecen las Libertadores de 2000 ante Palmeiras, 2003 frente a Santos y 2007 contra Gremio, además de la Recopa Sudamericana 2006 ante San Pablo. El registro reúne clasificaciones obtenidas con victorias, empates, derrotas que alcanzaron para sostener una ventaja y tandas de penales.
Ahora, el «Xeneize» buscará transformar la clasificación en otra conquista internacional. El partido decisivo se jugará el sábado 21 de noviembre en el estadio Metropolitano Roberto Meléndez de Barranquilla, Colombia, ante el ganador de la semifinal entre Atlético Mineiro y Montevideo City Torque. El conjunto brasileño llega a la revancha en Uruguay con una ventaja de 3-0. El club de la Ribera disputará su tercera final de la Sudamericana, después de ganar las ediciones de 2004 y 2005, y buscará convertirse en el primer tricampeón del torneo.
Los jugadores de Boca festejan una clasificación que puso fin a varias rachas y alimentó la ilusión copera. (AP)
