La Selección Argentina enfrentará a Bolivia este miércoles 30 de septiembre en el estadio Mario Alberto Kempes de Córdoba, en una presentación que comenzará a mostrar cómo se reorganiza el equipo después del retiro de Lionel Messi. Aunque el rosarino tendrá una última aparición frente a Benín para despedirse del público, Lionel Scaloni ya prepara una nueva etapa. Jugar sin su máximo referente, sin embargo, es una experiencia que el seleccionado afrontó varias veces, incluso durante la preparación para el Mundial 2026.
La última vez que Argentina disputó un partido sin que Messi sumara minutos fue el 6 de junio de 2026, cuando venció 2-0 a Honduras en el estadio Kyle Field de College Station, Texas. Fue el primero de los dos amistosos que el equipo jugó en Estados Unidos antes del comienzo de la Copa del Mundo. Los goles fueron de Lautaro Martínez y Giuliano Simeone.
El capitán no participó porque todavía se recuperaba de una lesión muscular sufrida con Inter Miami. El cuerpo técnico optó por darle más tiempo antes de exigirlo, con el objetivo de que llegara en condiciones al debut mundialista. Su ausencia ante Honduras fue parte de esa puesta a punto, en una noche que Scaloni también aprovechó para probar variantes y distribuir minutos entre los convocados.
Sin Messi, Lautaro abrió el marcador de penal y después asistió a Giuliano para el segundo gol. Argentina resolvió el encuentro con dos futbolistas que ofrecieron respuestas ofensivas y completó una de sus últimas pruebas antes de comenzar la defensa del título obtenido en Qatar 2022.
Messi volvió a jugar tres días después, el 9 de junio, frente a Islandia, en el estadio Jordan-Hare de Auburn, Alabama. Ingresó durante el segundo tiempo y convirtió de penal en el triunfo por 3-0, con el que la Selección Argentina cerró su preparación para el Mundial. Esa reaparición confirmó que la ausencia ante Honduras había sido transitoria.
Durante la Copa del Mundo también hubo un encuentro en el que Messi comenzó entre los suplentes, aunque eso no significó que Argentina jugara todo el partido sin él. Ante Jordania, en la última fecha de la fase de grupos, ingresó desde el banco y marcó un gol de tiro libre. Scaloni había decidido preservarlo desde el inicio después de que el seleccionado asegurara su clasificación a la siguiente instancia.
Si se consideran únicamente los partidos de competencias oficiales, el último antecedente sin participación de Messi fue la derrota 1-0 ante Ecuador del 9 de septiembre de 2025, en Guayaquil, por el cierre de las Eliminatorias Sudamericanas. El capitán había sido liberado después del encuentro frente a Venezuela para descansar y regresar a Inter Miami. Aquella noche, Franco Mastantuono utilizó la camiseta número 10.
Las ausencias anteriores también dejaron algunas de las mejores actuaciones del ciclo Scaloni. En marzo de 2025, con Messi fuera de la convocatoria por una lesión muscular, Argentina venció 1-0 a Uruguay en Montevideo y luego goleó 4-1 a Brasil en el Monumental. El equipo ya había asegurado su clasificación al Mundial antes de disputar el clásico, gracias al empate entre Bolivia y Uruguay.
La diferencia con aquellos antecedentes estará en lo que viene después. La ausencia ya no estará provocada por una lesión, una suspensión o una decisión de preservarlo. Tras la despedida prevista para el 6 de octubre frente a Benín en el Monumental, Scaloni deberá sostener un proyecto que no contará con el regreso del futbolista más determinante de la historia del seleccionado.
Para el encuentro ante Bolivia, Cristian Romero llevará la cinta de capitán, con Emiliano «Dibu» Martínez y Lautaro Martínez como las siguientes alternativas. El entrenador también confirmó que nadie utilizará la camiseta número 10 frente a Bolivia y Burkina Faso: quedará reservada para el último partido de Messi y después se definirá quién la llevará.
El amistoso en Córdoba será, así, el primer paso de una transición que deberá convertir las respuestas ocasionales sin Messi en un funcionamiento sostenido. Argentina ya demostró que puede ganar sin su capitán; ahora tendrá que construir su futuro sin esperar su vuelta.
