Courier, dólar y e-commerce: el boom que desborda Ezeiza

Courier, dólar y e-commerce: el boom que desborda Ezeiza


A contramano de un consumo masivo en caída, las importaciones a través de couriers, y de e-commerce en general, no dejan de acelerar. Los cambios de hábitos de compra, la brecha entre los precios locales y los que se consiguen en plataformas como Amazon, Shein o Temu, además de las flexibilizaciones que ha venido dispuesto el gobierno de Javier Milei al régimen de adquisiciones mediante prestadores de servicios y envíos postales, vienen impulsando con fuerza esas operaciones.

Entre enero y septiembre de este año, las importaciones vía courier y servicios postales sumaron US$ 960 millones, un alza de 59,5% con respecto al mismo período de 2025, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Frente a esa tendencia, la velocidad y la eficiencia de las operaciones logísticas se volvieron factores críticos. Las entregas rápidas y a tiempo, además de reducir la tasa de cancelación de pedidos, mejoran la reputación de las empresas vendedoras y fomentan la recompra. En sentido opuesto, las demoras suelen generar reclamos al servicio de atención al cliente y posibles reseñas negativas públicas que pueden dañar la imagen de la marca.

Esas exigencias generan enormes desafíos de logística en un país que es el octavo más grande del mundo en superficie continental y que aún arrastra un fuerte centralismo. Esos desafíos fueron abordados en la reciente Cumbre Federal de Logística organizada por el Consejo Federal de Inversiones. «Es increíble que en un país de las dimensiones de Argentina, prácticamente todas las importaciones aéreas todavía ingresen por Ezeiza», dijo Alejandro Jasiukiewicz, Country Manager de DHL Express en Argentina. «Imaginen después toda la logística que hay que hacer por camiones para llegar a cada punto del país», agregó.



Casi la totalidad de las operaciones de importación por servicios de correo privado y el régimen puerta a puerta se canalizan por vía aérea y gran parte de ellas llegan al aeropuerto internacional de Ezeiza. De hecho, esa terminal viene superando récords mes a mes. En agosto pasado se llegó a un total de 2,9 millones de kilos procesados, un salto del 161% con respecto al mismo mes de 2025. Ante ese crecimiento exponencial, Aeropuertos Argentina 2000 (AA2000) prevé la inauguración a corto plazo de la Terminal Única de Courier (TUC) para centralizar y optimizar todo el procesamiento de estas importaciones.

En cualquier caso, esa centralización de la entrada de productos por Buenos Aires incrementa los desafíos logísticos para las empresas, más aún en un contexto en que el consumo viene desempeñándose mejor en ciudades del interior del país que en la capital y su conurbano. «La industria de la carga aérea viene creciendo a tasas de doble dígito después de la pandemia, pero en los datos oficiales hasta agosto en el último año se ve que Buenos Aires creció menos del 10%, mientras que el interior, casi un 30%», dijo Sebastián Villar Guarino, gerente general de la unidad de negocios Ezeiza y Cargas de AA2000.

En línea con un esquema económico que tiene como claros ganadores a los hidrocarburos, la minería y el agro, el consumo se va desplazando desde las grandes ciudades y sus cordones industriales que sufren las caídas de la industria, el comercio y la construcción hacia regiones más pujantes de la Patagonia, la Cordillera y el campo. «Tenemos un avión 767 que baja todos los días en Ezeiza con 60 toneladas y el 30% del volumen que nos llega va para el interior», señaló Jasiukiewicz. «Córdoba, que está en el centro del país, podría convertirse perfectamente en un hub regional como para que todo lo que sea para el interior del país, en lugar de entrar por Buenos Aires, se distribuya desde allí; en países geográficamente más chicos como Colombia, hoy tenemos vuelos no solo a Bogotá, sino también a Medellín y Cali», añadió.



 

Activos y déficitsA favor, Argentina tiene una parte de la ecuación resuelta. Para que exista conectividad a lo largo del país, en primer lugar tiene que haber una buena conectividad con el mundo. «Eso Argentina ya lo tiene: opera 32 líneas aéreas internacionales y 17 de cargas», dijo Villar Guarino, de AA2000. «Siempre se piensa que la carga aérea se mueve en los cargueros, pero solo el 25% de la carga se mueve por allí, mientras que el 75% llega en aviones comerciales: entonces, tener esa conectividad con el mundo es clave», agregó.

Ya a nivel doméstico, históricamente el transporte en aviones cargueros ha tenido un desarrollo menor en comparación con la vía terrestre. De hecho, la mayor parte de la carga aérea de cabotaje en Argentina sigue volando en las «bodegas» de los aviones comerciales de pasajeros comunes. Sin embargo, el rápido incremento de la carga está tornando insuficiente a esa vía. «Comenzamos a operar carga de cabotaje», dijo Villar Guarino. «Desde Ezeiza estamos atendiendo con dos vuelos cargueros al sur del país en forma diaria», agregó.



Esa tendencia también alcanza a Mercado Libre. En mayo pasado, la empresa puso en marcha por primera vez un esquema de distribución aérea dentro de su operación logística local, con foco inicial en la Patagonia. «Actualmente, tenemos dos aviones cargueros que van a la Patagonia, y también utilizamos aviones comerciales para llegar a Bariloche, además de una prueba que ahora estamos haremos en Mendoza», dijo Federico Alexay, director de Transporte para Argentina y Uruguay de Mercado Libre en la Cumbre Federal de Logística.

Mercado Libre contrató espacio de carga en vuelos comerciales de Aerolíneas Argentinas mediante un Block Space Agreement, un mecanismo que asegura capacidad en bodega independientemente de la ocupación de pasajeros. Entre aviones propios y espacios contratados en vuelos comerciales, usuarios de Mercado Libre de Ushuaia, Bariloche, Neuquén y Trelew comenzaron a recibir sus compras en hasta 48 horas.

El impulso del gobiernoEl salto cercano al 60% de las importaciones vía courier en lo que va del año está impulsado por el doble factor conformado por cambios culturales, por un lado, y el incentivo de un tipo de cambio apreciado, por el otro. De acuerdo a un informe de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE) con datos del primer semestre de este año, el 18% de los argentinos hizo una compra internacional por primera vez en 2026, un fuerte incremento frente al 8% de 2025. A eso se agrega que 6 de cada 10 argentinos realizaron alguna vez una compra online internacional en el primer semestre de este año.



Ese crecimiento, en todo caso, también recibió un impulso clave con los cambios implementados por el gobierno. En 2024, fueron eximidas del pago del derecho de importación y de la tasa de estadística a las importaciones de hasta U$S 400 FOB, con un límite de cinco envíos anuales por persona, en el régimen PSP/Courier. Ya en julio de este año, el gobierno modificó el régimen de importaciones realizadas mediante envíos postales con el objetivo de unificar y simplificar el tratamiento tributario de las compras del exterior, tanto cuando ingresan por Correo Argentino como cuando lo hacen mediante empresas de courier.

El cambio de condiciones incrementó las operaciones y también los desafíos logísticos. «Tenemos un objetivo muy grande en la puntualidad de la entrega porque atrás de eso está la confianza de los compradores y la recurrencia en la compra, y para eso ya estamos trabajando con IA», dijo Alexay, de Mercado Libre. «Todos los algoritmos que se encargan de hacer el ruteo del 100% de nuestros vehículos tienen IA por detrás: trabajamos mucho en asistir a los conductores con agentes que hacen como si fuesen copilotos para ayudarlos a que la entrega se genere en la primera instancia debido a que si hay que volver a entregar ese paquete o hacer un reintento, eso implica más costo».

Esas exigencias prometen ser mayores en función de un mercado que, todo indica, seguirá multiplicándose en los próximos años. «El e-commerce es un negocio que no para de crecer y constantemente hay más gente adoptando ese hábito de consumo no solo en distintas categorías de compra, sino también en frecuencia», dijo Alexay. «Por ende, la red logística que tenemos que diseñar tiene que estar pensada en lo que se viene y no tanto en lo que es hoy: seguramente el volumen que tengamos que procesar en distintas ciudades se duplique o se triplique en los próximos años», añadió.