Caputo admite usar el swap chino para pagar US$ 5.000 millones

Caputo admite usar el swap chino para pagar US$ 5.000 millones


Llamó la atención (o no tanto) los dichos de Luis Caputo desde Bangkok por la asamblea del FMI. El ministro, según reproduce la agencia Bloomberg, admitió durante una charla con inversores organizada por el JP Morgan que podrían utilizar el swap de China para pagar los US$ 5.000 millones que vencen en 2027 de los Bonares (bonos ley argentina). El ministro admitió que hay preocupación por parte de los inversores por el programa financiero del año próximo ante la suba del riesgo país (que está en 610 puntos) y las tasas altas que complican el roll over de la deuda. Caputo avisó que agotarán todas las instancias necesarias para pagar la deuda al menor costo posible.

En julio, el Gobierno anunció que emitiría US$ 5.000 millones en Bonares en 2027, parte de un programa de financiamiento de US$ 25.000 millones. Pero Caputo suspendió las emisiones a mediados de agosto, por los altos rendimientos. Hasta entonces, los Bonares habían sido una fuente de divisas para el Gobierno, que evitó volver a los mercados internacionales.

En agosto, el Banco Central renovó por cinco años el swap con China por US$ 19.000 millones. Incluye un tramo activado de US$ 5.000 millones, el mismo monto que se esperaba captar con los Bonares. Caputo agregó que el swap de US$ 20.000 millones con Estados Unidos también sigue siendo una opción el año próximo para contener la volatilidad antes de las elecciones, aunque no lo propuso para cubrir un faltante por la suspensión de las emisiones.



La utilización del swap chino para cubrir un bache no es novedad. El inventor de eso fue Sergio Massa, que ahora estaría coqueteando con una fórmula con Máximo Kirchner en medio del desconcierto que es el peronismo. Sea como fuere, durante su gestión como ministro de Economía, el Banco Central utilizó efectivamente un total de US$ 5.000 millones provenientes de los tramos de libre disponibilidad del swap de monedas con China.

 

Aunque en octubre de 2023 se negoció una ampliación que elevaba el tope disponible a US$ 11.500 millones (e incluso se anunció un tramo extra de US$ 6.500 millones que luego quedó congelado tras el cambio de gobierno), el stock real consumido y activado para operaciones de mercado se consolidó en torno a esa cifra.



Massa los usó para 2 baches financieros:

Pagos al FMI: Se destinaron cerca de US$ 2.700 millones distribuidos entre los vencimientos de junio, julio y octubre de 2023 para evitar incurrir en atrasos con el organismo financiero internacional.Importaciones y mercado cambiario: El saldo restante (alrededor de US$ 2.300 millones) se utilizó para autorizar el pago de importaciones de empresas (especialmente pymes) directamente en yuanes y para realizar intervenciones orientadas a contener las cotizaciones de los dólares financieros.Esta utilización del swap de libre disponibilidad devengaba una tasa de interés basada en la tasa interbancaria de Shanghái (Shibor). A mediados de 2026, las actuales autoridades del BCRA procedieron a cancelar prácticamente el 90% de esa deuda contraída con el Banco Popular de China.

Ahora, Caputo dice que puede necesitar volver a usarla. La renovación que hizo el gobierno de Javier Milei del swap chino fue por 5 años (el de Massa era por 3 años) y se firmó en agosto de 2026. Esa renovación mantiene ese tramo de US$ 5.000 millones «activado» y a disposición de la Argentina en caso de emergencia financiera. La ventaja de haber devuelto casi la totalidad del dinero gastado es que, mientras los fondos permanezcan en el Banco Central sin usarse, no se pagan intereses. Y tienen «limpios» para usar los US$ 5.000 millones «activados» para los Bonares.