Mercedes Marcó del Pont volvió a poner en el centro de la escena a la política cambiaria y cuestionó con dureza la estrategia oficial para sostener el dólar en torno a los $1.500. La ex presidenta del BCRA sostuvo que el Gobierno interviene «de todas las formas posibles» porque, en su visión, reconoce el impacto decisivo del tipo de cambio sobre la inflación.
«El dólar no es libre»»En el diagnóstico que tengo sobre el proceso de aceleración inflacionaria en Argentina, incide más lo que ocurre con el dólar que lo que sucede con las variables monetarias», afirmó Marcó del Pont. Y explicó que, cuando la expansión de la cantidad de dinero no es acompañada por una mayor demanda de dinero, una parte de ese excedente termina buscando cobertura en moneda extranjera.
La economista también advirtió que el desbalance externo puede potenciar la presión sobre los precios: «Cuando hay una expansión del gasto que se cubre con importaciones y eso genera un desequilibrio en el comercio exterior, puede ocurrir que, en esos casos, la expansión del gasto genere presiones inflacionarias». Además, vinculó buena parte de la aceleración de precios durante el gobierno anterior con la sequía, que —según afirmó— le quitó al BCRA US$20.000 millones de reservas internacionales.
La tensión por el dólar a $1.500Marcó del Pont apuntó directamente contra la estrategia oficial para sostener el tipo de cambio. «El Gobierno está usando y apostando todo a mantener el dólar en $1.500, y está interviniendo de todas las formas posibles», señaló. Según detalló, esas intervenciones incluyen operaciones en el mercado de títulos, ventas de dólares por parte del Tesoro y movimientos en el mercado de futuros.
En ese marco, dejó una de sus definiciones más contundentes: «El dólar no es libre, y yo no creo que tenga que ser libre. Creo que es una variable muy importante que tiene que ser administrada por el Banco Central. Pero, en este caso, el tipo de cambio está muy atrasado». Marcó del Pont presidió la autoridad monetaria entre 2010 y 2013 y fue una de las impulsoras de la reforma de la Carta Orgánica del BCRA en 2012, durante el gobierno de Cristina Kirchner.
Críticas a la nueva reforma del Banco CentralLa ex funcionaria también cuestionó el proyecto oficial que busca volver a modificar la Carta Orgánica del organismo. A su entender, el diagnóstico del Gobierno es contradictorio con las herramientas que eligió para bajar los precios. «Logró bajar la inflación, pero a costa de una retracción del mercado interno, de salarios que perdieron capacidad de compra, de la apertura de la economía —con importaciones que disciplinan los precios internos— y de un ancla cambiaria», planteó.
En esa línea, remarcó que la desaceleración de los precios no puede explicarse sólo por una política monetaria restrictiva. «Hay muchos factores que explican la baja de la inflación, no solamente una política monetaria fuertemente restrictiva», subrayó.
Su mayor preocupación, sin embargo, pasa por el cambio de mandato. «Quieren volver al mandato que tenía el Banco Central con la ley de convertibilidad, donde solamente se contempla la estabilidad monetaria, como si lo que ocurre con el crédito, con las tasas de interés y con el tipo de cambio no fuera importante para determinar qué pasa con la producción, con el endeudamiento de las familias y con el crecimiento del empleo», cuestionó.
La advertencia sobre las facultades del BCRA y las reservasMarcó del Pont advirtió que limitar el mandato del organismo podría reducir su capacidad de acción en un contexto delicado. «Entonces, ¿qué significa eliminar ese mandato? Quitarle al BCRA facultades para intervenir. Facultades que, de hecho, no está utilizando el Banco Central. Porque la verdad es que tenemos esta crisis de sobreendeudamiento y el Banco Central podría estar haciendo cosas y no las está haciendo», sostuvo.
Finalmente, vinculó la urgencia oficial por avanzar con la reforma a la necesidad de financiamiento. «Yo hasta me preguntaba por qué estaba tan apurado el Gobierno por cambiar la Carta Orgánica, porque la verdad es que la Carta Orgánica te da facultades, no te obliga a utilizar esas facultades», señaló. Y cerró con una definición que vuelve a poner el foco en las reservas internacionales: «La respuesta es que uno de los artículos da la posibilidad de utilizar las reservas como garantía de endeudamiento. Están tratando de ver cómo consiguen financiamiento».
