Independiente superó a Boca 5-4 en un partido histórico en La Bombonera. El Rojo se puso en ventaja desde el arranque con goles de Vidal y Ferryra. Luego apareció Roncaglia para descontar, Farías estiró la ventaja para el Rojo y finalmente Riquelme volvió a poner en carrera al equipo de Falcioni. En el segundo tiempo Roncaglia y Ledesma pusieron en ventaja al Xeneize, pero en los últimos minutos Farías apareció en dos oportunidades y puso el 5-4 final.El partido tuvo un comienzo atípico, a los 40 segundos de juego Independiente se puso en ventaja gracias al gol de Vidal, la defensa de Boca protagonizó un blooper y le quedó servida la pelota al delantero que marcó su primer gol en Primera y le cortó el invicto a Orión.
El Xeneize acusó el golpe luego del inesperado gol y el Rojo aprovechó al desorientación y volvió a marcar, a los 6 minutos Ferreyra sorprendió a Orión con un tiro libre al palo del arquero y puso el 2-0 para Independiente.
De a poco Boca comenzó a reaccionar, el Xeneize recuperó el control del juego y arrinconó a Independiente contra su arco. Así llegó el tan ansiado descuento, Schiavi tomó un rebote en el área y probó al arco, el rebote le cayó a Roncaglia que apareció por el segundo palo y de cabeza puso el 2-1 para el local.
El Xeneize continuó empujando por el empate y estuvo cerca a los 21 minutos, Roncaglia se sacó la marca de un defensor de encima, probó al arco y su remate pasó muy cerca del palo derecho.
Pero en el momento en el que parecía que Boca estaba cerca de conseguir el empate llegó el tercero del Rojo, Ferreyra mandó un centro pasado y apareció Farías que con una espectacular palomita puso el 3-1.
Boca salió con todo en busca del descuento y sobre el final del primer tiempo llegó el 3-2, Riquelme tomó un rebote en el área luego de una pifia de Gaona Lugo y su remate rebota en Ferreyra y vence a Diego Rodríguez para poner el resultado con el que finalizó una primera mitad vibrante.
Boca salió con otra predisposición en la segunda mitad y rápidamente llegó al empate, Silva forzó un error del juvenil Díaz que salió mal, el cabezazo del delantero dio en el palo y Roncaglia tomó el rebote para poner el 3-3 y marcar su segundo gol en el partido.
A los 12 minutos el Xeneize tuvo una oportunidad muy clara para darlo vuelta, Riquelme probó sorprender a la barrera al intentar por abajo en un tiro libre en el borde del área y la pelota pasó a centímetros del palo.
El partido cayó en un pozo luego del empate Xeneize, el cansancio comenzó a generar errores por parte de los dos equipos y ante el bajón físico fue Boca quien continuó empujando para llevarse el partido.
A los 20 lo tuvo Silva, el Pelado probó desde afuera del área y su remate salió apenas desviado. El gol con la azul y oro todavía se le niega al delantero uruguayo.
Y para colmo Boca llegó al cuarto, luego de un centro desde la izquierda apareció Pablo Ledesma que con un frentazo tremendo dio vuelta el marcador para el Xeneize ante un Independiente estático que se quedó sin ideas en la segunda mitad.
El gol pareció destruir las aspiraciones del Rojo que quedó muy golpeado, recién a los 38 minutos logró llegar al arco de Orión con claridad por primera vez en la segunda mitad pero Farías no pudo darle con comodidad y su remate salió desviado.
Pero todavía quedaba algo más para terminar de convertir en histórico al partido en La Bombonera, en los últimos cinco minutos apareció Farías, luego de un cabezazo de Tuzzio que la bajó en el área, apareció el delantero y con un cabezazo en el segundo palo puso el 4-4.
Y como si fuera poco en la última jugada del partido apareció otra vez Farías para marcar el quinto del Rojo en un partido histórico, el Tecla dejó en el camino a un agotado Schiavi y definió con mucha categoría por encima de Orión para poner el 5-4 final.
El Rojo se llevó un triunfo histórico de La Bombonera, logró su primera victoria en el campeonato, le marcó 5 goles a Boca que no había recibido ninguno en lo que iba del torneo, le cortó el invicto de 33 partidos al equipo de Julio César Falcioni, pero por sobre todas las cosas logró convencerse que está a la altura para pelear mano a mano con cualquiera luego de un arranque muy malo que llevó a la renuncia de Ramón Díaz.
