Un hombre preocupado

Alejado de la política por no haber podido convencer a su amigo Ramón Puerta para que se presente como candidato a presidente en 2011, Moisés Ikonicoff anda por estos días bastante preocupado. El dirigente peronista pasa mañanas, tardes y noches sentado en La Biela, donde hace a diario una minuciosa lectura de los matutinos. Con mucho tiempo libre, pasa estos días exclusivamente dedicados a intentar cobrar de una vez la demanda que hace años le hizo a Canal 9 luego de ser despedido del programa Bendita TV por lanzar duras críticas a la pareja presidencial. El reclamo no es menor: casi 400 mil pesos.