Insólita decisión judicial: sólo cinco años de cárcel por haber asesinado a una joven de 75 puñaladas

En total estado de ebriedad mató a una joven que estaba con él dándole 75 puñaladas. Un año y medio después de aquel sangriento crimen, ahora la Justicia rionegrina lo condenó a una pena de sólo cinco años de cárcel. Los jueces tuvieron en cuenta para dictar el fallo que el acusado, en el momento del crimen, estaba borracho y “no tenía conciencia de sus actos”.

El episodio sucedió en febrero del año pasado en General Roca, provincia de Río Negro, y ahora se conoció el fallo de la Justicia. Para los jueces de la Cámara Criminal Segunda de Roca, que llevaron adelante el juicio, el acusado incurrió en el delito de “homicidio culposo”, porque -según consideraron- “su culpabilidad

consistió en ese estado de ebriedad imprudente” en medio del cual cometió el sangriento crimen.

Según lo determinado por la Justicia, el ahora condenado, Ramón Orlando Sosa, de 32 años, se había emborrachado voluntariamente durante todo un día, mientras que por la noche asesinó a puñaladas a la chica que lo acompañaba y luego intentó suicidarse. A un año y medio del crimen, ocurrido el 27 de febrero de 2008, dentro de su casa del barrio Quinta 25, la Justicia dio a conocer en fallo según el cual Sosa no incurrió en “homicidio simple”, sino en “homicidio culposo”.

La víctima de este brutal crimen fue Laura Alejandra Nahuelcar, de 22 años, y la sentencia de los jueces no se inclinó por ninguno de los tres extremos pedidos por las partes en la etapa de alegatos: el papá de la víctima, como querellante, había pedido para Sosa la prisión perpetua; el fiscal había requerido 15 años de cárcel; y la defensa había solicitado lisa y llanamente la absolución, considerando que era plenamente inimputable al momento del brutal ataque a la joven por el estado de ebriedad en el que se encontraba.

Para los jueces Juan Rotter, María Evelina García y César López Meyer ninguna de esas tres posturas era la correcta y optaron por dictar un fallo condenando a Sosa por homicidio culposo, es decir, aquel que se comete “por imprudencia, negligencia, o impericia”, de acuerdo con la definición que brinda el artículo 84 del Código Penal.

“Al haber sido consciente y voluntaria la ingesta alcohólica por parte de Sosa, tal circunstancia constituye una negligencia, pues en tal situación podía llegar a cometer un hecho tal como sucedió. Es decir que su culpabilidad consistió en ese estado de ebriedad imprudente”, sostuvo en su voto el juez Rotter, opinión que fue acompañada luego por los otros dos camaristas.