Realizaron inspección ocular en el boliche Beara, a dos meses del derrumbe

La jueza de instrucción Alicia Iermini encabezó ayer una inspección ocular en el boliche Beara, situado en Scalabrini Ortiz al 1.600, de esta Capital, donde el 10 de setiembre pasado se derrumbó parcialmente un entrepiso causando la muerte de dos jóvenes.

La jueza había dispuesto la medida previo a la realización de una pericia arquitectónica sobre la resistencia del entrepiso, y su comparación con la cantidad de gente que concurrió al local aquella noche.

Para ello, la magistrada cuenta ahora con nuevos elementos de prueba, entre ellos las fotografías y filmaciones aportadas por testigos que acudieron a Beara en aquella oportunidad.

Beara permanecía cerrado desde las horas posteriores a la tragedia, informaron fuentes judiciales.

De la inspección tomaron parte también los padres de las dos jóvenes muertas por el derrumbe, los abogados de la querella y de la defensa de los imputados, un secretario de la fiscalía a cargo de Andrés Madrea y un perito oficial.

Las fuentes consultadas explicaron que la instrucción de la causa sufrió una ligera demora pues la semana pasada se jubiló el secretario letrado del juzgado, Néstor Pantano, quien había intervenido en los primeros momentos de la investigación.