Policía acribillado por delincuentes: su familia pide justicia

Otra vez el conurbano y otra vez un joven policía asesinado. Fue en el partido de La Matanza, anoche. El efectivo, un cabo de la Policía Federal, había ido a comprar comida junto a su esposa embarazada a una pizzería. Allí entraron a robar delincuentes, que al descubrir que se trataba de un policía lo mató de cinco disparos.

Hoy, mientras buscan intensamente a los delincuentes que acribillaron al joven cabo (perteneciente a la División Custodia de la Federal), la familia de la víctima reclamó que se haga justicia. Su hermana, entre lágrimas y visiblemente conmocionada, pidió: “Encuéntrenlos”, en referencia a los delincuentes que mataron al policía.

En un desgarrador diálogo con los periodistas que habían ido hasta la casa de la familia del policía, la mujer dijo entre sollozos, mientras mostraba un cuadro con una foto de su hermano cuando era un chico: “Lo acribillaron de cinco balazos en la cara. Sólo sé que mi hermano no está. Tiene 34 años y es un nene. Les pido que se lo devuelvan a mi papá y a mi mamá”.

Javier Lozano, quien se desempeñaba como cabo de la División Custodia de la Policía Federal, fue asesinado a balazos anoche, cerca de las 21, en una pizzería situada en la avenida Crovara y Loyola, en pleno centro comercial de Villa Madero.

Lozano, quien en ese momento vestía ropas de civil, había llegado hasta la puerta de ese lugar junto a su esposa embarazada -a la que dejó en el interior de su auto-, cuando tres delincuentes armados entraron al local.

Según una información extraoficial, en el momento en el que era despojado de su celular, a Lozano se le cayó su arma reglamentaria y al descubrir que era policía, uno de los asaltantes le efectuó cinco disparos, dos en la cabeza y otros tres en el pecho.

Mientras los ladrones escaparon, Lozano fue trasladado al Hospital Churruca, de la Capital Federal, donde murió pocos minutos después de ingresar a la sala de guardia.