Más dudas en torno a la muerte del empresario correntino ligado al poder

El caso aparece, con el correr de las horas, cada vez más oscuro: ahora los investigadores de la muerte de Hernán González Moreno, fallecido en Corrientes a pocas horas de las elecciones provinciales del último domingo, comenzaron a poner en duda la hipótesis de un suicidio, como había trascendido en un principio. ¿Por qué el vuelco en la causa? Hubo una serie de pericias, que pusieron en duda la hipótesis de un suicidio debido a amenazas en contra del joven empresario.

Por un lado, fuentes judiciales dejaron trascender a la prensa que en la autopsia no se detectaron rastros de pólvora en las manos de González Moreno. Además, se determinó que el arma hallada junto al cuerpo del empresario periodístico vinculado al actual gobierno provincial no estuvo apoyada en la sien al momento del disparo y que el proyectil tuvo una trayectoria recta.

La autopsia reveló que González Moreno recibió un balazo en la sien derecha con orificio de salida en la sien izquierda, lo que revelaría que el arma estuvo a un mínimo de dos y un máximo de veinte centímetros de la cabeza del joven antes del disparo.

Los estudios realizados al cuerpo determinaron la presencia de una alta dosis de alcohol en sangre. En el automóvil Toyota Camry en el que fue hallado se encontró una botella de whisky. Los investigadores realizaron además pericias sobre los teléfonos celulares del empresario, que desacreditaron la versión de que González Moreno había recibido amenazas.

La versión había sido lanzada por parte de funcionarios del Gobierno provincial y difundida por el sitio web del que era propietario el empresario.