Flaco, pero por otras razones

Algo más flaco y de buen ánimo -a pesar de las políticas K- se lo vio a Héctor Méndez en reducido almuerzo con empresarios del sector industrial. Mil y una veces recibió elogios por su más delgada figura, pero el buen humor se le terminó cuando comenzaron a preguntarle qué tipo de dieta estaba realizando. Claro, lo que nadie sabía es que Méndez no es paciente de Ravenna ni de Cormillot, el perímetro de su cintura se redujo luego de una semana en cama por una descompensación.