Fernández, involucrado en rumores de corrupción, espionaje, narcotráfico y fraude electoral

El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, apareció involucrado en rumores de corrupción, presuntas relaciones con el narcotráfico y casos de espionaje a adversarios políticos, gobernadores y jueces, en informes firmados en septiembre de 2009 por el encargado de negocios de la Embajada de los Estados Unidos en Buenos Aires, Thomas Kelly.

En nuevos documentos divulgados por el sitio Wikileaks, se puntualizó que el funcionario también estuvo “vinculado” en supuestas maniobras para conseguir “ilegalmente” votos “adicionales” en beneficio del oficialismo durante las elecciones legislativas de junio de 2009 en las “provincias de Buenos Aires y Córdoba”.

Los cables diplomáticos aclaran, sin embargo, que a pesar de las “persistentes y variadas acusaciones” contra el ministro coordinador, “no hay pruebas contundentes” y que esto surge de artículos de prensa e informes de inteligencia.

En los documentos filtrados que están dando la vuelta al mundo, la embajada estadounidense en Buenos Aires consideró a Fernández como el funcionario “más” accesible del gabinete nacional para esa representación diplomática, aunque advirtió que “tampoco ha sido tímido para atacar a gritos el gobierno de Estados Unidos (o cualquier otro objetivo) con el fin de defender a los Kirchner”.

“Al igual que muchos políticos argentinos”, Fernández “es perseguido por los rumores de corrupción, incluyendo los vínculos con el narcotráfico”, señala uno de los cables diplomáticos.

El documento añade que el jefe de Gabinete es también “sospechoso de dirigir equipos de inteligencia para vigilar clandestinamente los correos electrónicos de los políticos opositores la administración”.

En otro párrafo, se acota que “a pesar de que siempre está bien preparado”, en su discurso y comportamiento el jefe de ministros “a veces puede ser grosero”. En los cables, la embajada juzga a Fernández como “uno de los más abiertos defensores” de la administración kirchnerista con un “considerable poder e influencia”, “A pesar de que con frecuencia nos dijo que él es el más “pro-estadounidense(…) pensamos que esto refleja su arraigado pragmatismo más profundo que cualquier afinidad respetuosos de los Estados Unidos. Nuestra relación de trabajo positiva con Fernández, por ejemplo, no le impidió criticar a los Estados Unidos para proteger a los Kirchner, como lo hizo durante el escándalo de la valija 2007-08”, destacó.

Al subrayar que “a pesar de que no ha interferido con el gobierno de Estados Unidos”, el texto indica que Fernández “ha negado con frecuencia que el narcotráfico es un problema importante en la Argentina, a pesar de la evidencia que indica que los cárteles de la droga mexicanos y colombianos operan en la Argentina”.

El funcionario “insiste en que la Argentina no es más que un punto de tránsito y continúa negando la existencia de laboratorios de drogas en la Argentina”, a la vez que defiende la despenalización del consumo de drogas”, prosigue el documento.

El informe subrayó que Fernández recomendó al entonces vicepresidente Daniel Scioli que no debía hacer del narcotráfico el “principal tema de campaña” en su campaña a la gobernación bonaerense.

Según ese cable, Fernández le habría recomendado a Scioli limitarse a “proclamar los esfuerzos” en la lucha contra el comercio de estupefacientes “ya que los delitos relacionados con las drogas no se resolverán”. Aunque sin pruebas concluyentes, se insiste, la prensa y los informes de inteligencia creen que Aníbal Fernández se beneficiaría “financieramente del narcotráfico”.

“Los informes de inteligencia sugieren que Fernández no ha dudado en recurrir a medios dudosos para vigilar a los opositores políticos”, se indica.

A mediados de mayo de 2007 “Aníbal Fernández, como ministro del Interior, supuestamente dirigió un equipo de inteligencia privada compuesta de militares y de inteligencia oficiales retirados para vigilar clandestinamente los correos electrónicos de gobierno federal de los funcionarios y provinciales, empresarios y periodistas sospechosos de trabajar contra la administración” kirchnerista, manifestó el documento.

El informe describe que en septiembre de 2007 se utilizó un “equipo de investigación privada para leer los correos electrónicos y recoger información negativa en los candidatos” Francisco de Narváez y Juan Carlos Blumberg, entre otros aspirantes opositores.

Asimismo, se señala que “Fernández utilizó dos técnicos en computación para hackear cuentas de correo electrónico en el nivel alto, incluyendo” al presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti.

El documento expresa, además, que el funcionario “puede haber jugado un papel” importante en la tarea de “reforzar el registro de votantes antes del 28 de junio de exámenes parciales, de acuerdo con un informe de 2009 de inteligencia de junio”.

“Apoyó los esfuerzos -dirigidos por el ministro del Interior, Florencio Randazzo, y el secretario de Inteligencia, Héctor Icazuriaga – para adquirir ilegalmente números de identificación del registro nacional (DNI) para registrar los partidarios ostensible y asegurar los votos adicionales en Buenos Aires y las provincias de Córdoba”, se señaló.