“Robo del Siglo”: los cuatro acusados fueron hallados culpables por el Tribunal

“Culpables”. Esa fue la sentencia de la Justicia para los cuatro imputados por el denominado “Robo del Siglo”, cometido en la sucursal Acassuso del Banco Río. Los jueces del Tribunal que lleva adelante el proceso dispusieron que por el momento los cuatro acusados queden detenidos, hasta que el 21 de este mes se conozcan las penas que recibirá cada uno de ellos.

La decisión se conoció esta madrugada (la jornada judicial había comenzado ayer y se extendió hasta hoy) y fue adoptada por los jueces del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 1 de San Isidro. Los magistrados llevaron adelante una maratónica sesión que se extendió a lo largo de 20 horas, ya que se había iniciado en la víspera y finalizó pasadas las 5.30 de hoy.

En el fallo, los magistrados encontraron culpables del hecho a los cuatro acusados por el “Robo del Siglo” -ocurrido el 13 de enero de 2006- y establecieron que el viernes 21 de mayo serán leídos los fundamentos del veredicto y las condenas.

También, los jueces decidieron revocar las medidas que permitían hasta el momento la libertad o las morigeraciones en las detenciones de los acusados, por lo cual los cuatro quedaron inmediatamente detenidos y fueron remitidos a la DDI de San Isidro.

Los acusados y ahora detenidos son Rubén Alberto De la Torre (el más comprometido de todos, según la Fiscalía), Julián Zalloecheverría (apodado “el Gordo Julián” y quien habría esperado al resto de la banda en una combi tras el robo), Sebastián García Bolster (sería quien diseñó el túnel por el cual la banda escapó) y Fernando Araujo (un instructor de artes marciales).

En la sesión que se había iniciado ayer, los fiscales del juicio pidieron penas de entre 15 y 20 años de prisión para los cuatro imputados y revelaron que, en realidad, el botín del asalto ascendió a 19 millones de dólares, entre dinero en efectivo y joyas.

También los fiscales Marcelo Vaiani y Gastón Garbus solicitaron la inmediata detención de los cuatro imputados, hecho que obligó a los jueces María Elena Márquez, Alberto Ortolani y Gonzalo Aquino a comenzar a escuchar a todos los abogados defensores, y luego dar paso a las réplicas y las últimas palabras de los imputados.