La jueza del escándalo dice que no tiene que pedirle “disculpas a nadie”

“No sé lo que pasó” o “No tengo que pedirle disculpas a nadie”. Con frases como esas, la jueza Contravencional Rosa Parrilli, denunciada por el Gobierno porteño por haber “maltratado y discriminado” a dos agentes de tránsito luego de que una grúa le llevara su auto a una playa de infractores, intentó explicar lo inexplicable. Una cinta de video registró todo lo que pasó aquella tarde, pero la magistrada se defendió ante la prensa diciendo que no tiene TV.

La jueza, al ser interrogada esta mañana por la prensa, en la calle, remarcó: “Yo no dije nada. No sé qué dije. No puede decir nada hasta que no vea lo que se dice de mí”. Y señaló ante una consulta de los periodistas: “Yo no me ví en el video, porque no tengo televisión”.

El caso que salió a la luz esta mañana dio cuenta del maltrato que le dispensó a dos jóvenes agentes de tránsito, cuando fue a hacer los trámites para recuperar su auto. En la denuncia, se señaló que la jueza Parrilli se dirigió a las dos empleadas “en forma despreciativa, prepotente y autoritaria” y les dijo que “quien daba las órdenes en el lugar era ella y que por el cargo que tenía nunca pagaba nada”.

Cuando esta mañana la consultaron acerca de sus dichos -que fueron filmados por una cámara instalada en el lugar donde se produjeron los hechos-, la jueza respondió: “No sé lo que pasó”, y enseguida agregó: “Voy a hablar con la gente que tenga competencia para que hable”.

También le preguntaron a la jueza si reconocía que había “discriminado” a las agentes de tránsito que la atendían, ya que en un momento -según quedó grabado en la filmación- dijo: “Ganan 1.200 pesos para joder a la gente. Todas morochas, ni una rubia contratan”. Pero ante esa pregunta, la magistrada sólo atinó a responder: “Yo no soy rubia”.