La Iglesia insiste con su plan para luchar contra la pobreza

El presidente de la Comisión de Pastoral Social del Episcopado, monseñor Jorge Cassaretto, confirmó esta mañana que durante la jornada enviará al Gobierno y a los legisladores el proyecto que la Iglesia elaboró para asistir a niños y tratar de disminuir la pobreza.

“La pobreza y la exclusión tienen que ser el eje del trabajo para el Bicentenario. Hoy estamos mandando el proyecto a todos los legisladores y también al Poder Ejecutivo”, afirmó Casaretto. El prelado advirtió que “la cuestión de la asignación universal nunca ha sido asumida por el Gobierno”.

El proyecto que presentará la Iglesia plantea “equiparar el derecho a la asignación familiar por hijo a todos los niños” cuyos padres no tengan una relación laboral formal.

Bajo la denominación Ingreso Básico para la Igualdad y la Equidad en la Niñez (BIEN), la propuesta establece que los “destinatarios sean todos los niños argentinos desde la concepción hasta los 18 años”.

Además, plantea que “la asignación familiar ya la reciben los hijos de los padres con trabajo formal a través del régimen de asignación familiar por hijo o por deducción del impuesto a las ganancias”.

“Por ello hablamos de equiparar los derechos de todos los niños, independientemente de la condición socioeconómica y laboral de sus padres”, establece la iniciativa. El monto que propone para el ingreso universal mensual es de “180 pesos por hijo, que se actualizaría con el sistema de asignación vigente”.

En este sentido, el proyecto tiene puntos de contacto con una iniciativa que analiza el Gobierno para que se otorguen 135 pesos a los niños que no reciben ningún tipo de asistencia.

Casaretto aclaró que un punto esencial para la Iglesia es que el plan se instrumente “a través de la ANSeS”.

“Hay que eliminar todo lo que sea municipios” y otros intermediarios, subrayó el prelado, quien se pronunció por implementar el pago a través de una “tarjeta de seguro social”.