La gente desbordó las calles en los festejos por el Bicentenario

Histórico e inolvidable. Esos, y muchos otros calificativos, le calzan perfectamente a los festejos por el Bicentenario de la Revolución de Mayo, que durante cuatro días se desarrollaron en buena parte del país. El epicentro fue la Ciudad de Buenos Aires, donde anoche más de dos millones de personas estuvieron presentes en el cierre. Oficialmente se estimó que más de seis millones de personas pasaron durante estos días por el Paseo del Bicentenario, en la avenida 9 de Julio. Y decenas de miles por el histórico Cabildo.

Hubo diferencias políticas, es cierto. Pero el fervor popular le ganó a las peleas. Es verdad también que salvo Néstor Kirchner, no hubo ex presidentes invitados a las ceremonias centrales, como sucede en otras partes del mundo. Pero la gente desbordó las calles y demostró que la Patria está por encima de las peleas domésticas.

Para el final, hubo un imponente desfile artístico que partió de la Plaza de Mayo y recorrió 15 cuadras, entre acrobacias, fuegos artificiales y un gigantesco despliegue.