El colesterol alto produce el 60 por ciento de las enfermedades cardiovasculares

Los médicos insisten en la necesidad de tomar conciencia y “cambiar de vida” cuando sea necesario. Y aportan elementos para sostener sus afirmaciones. Los niveles elevados de colesterol son causantes directos de casi el 60 por ciento de las enfermedades cardiovasculares, según advierten especialistas de la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC) y la Fundación Cardiológica Argentina (FCA).

Ambas instituciones, con motivo del Mes del Corazón, pusieron en marcha una campaña de concientización sobre el colesterol elevado, instalando una “Carpa del Corazón” en Plaza San Martín, en Avenida Santa Fe y Florida, donde se mide en forma gratuita el colesterol, la presión arterial y el perímetro de cintura, importantes indicadores de factores de riesgo cardiovascular. La Carpa funciona desde el último domingo, Día Mundial del Corazón, hasta el viernes próximo, de 11 a 16, en forma totalmente gratuita.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año mueren 17,5 millones de personas en todo el mundo por enfermedades cardiovasculares (“ataques cardíacos” o enfermedad coronaria, accidentes cerebrovasculares, hipertensión, enfermedad arterial periférica, cardiopatía reumática, insuficiencia cardíaca y otras), lo cual representa la principal causa de muerte en el planeta.

En tanto, de acuerdo con cifras de la Encuesta Nacional de Factores de Riesgo del Ministerio de Salud de la Nación, el colesterol elevado explica el 18 por ciento de la enfermedad cerebrovascular y 59 por ciento de la enfermedad coronaria, con injerencia en el 7,9 por ciento de todas las muertes.

“La buena noticia es que muchas de estas afecciones se pueden prevenir, ya que en su gran mayoría son producidas por un estilo de vida poco saludable: tabaquismo, inactividad física y malos hábitos alimentarios. Adoptando sencillas medidas de prevención, es posible reducir el riesgo cardiovascular”, afirmó el especialista Ricardo Iglesias, presidente de la Sociedad Argentina de Cardiología.

Según el especialista, los principales factores de riesgo “modificables” son la presión arterial elevada, el tabaquismo, la obesidad central y el colesterol elevado. “Cuando los niveles de colesterol superan los máximos recomendados, los lípidos se acumulan en los vasos sanguíneos, lo que favorece el endurecimiento de las arterias o aterosclerosis, aumenta el riesgo de trombosis, y triplica el riesgo de infarto”, afirmó Iglesias.