En Haití esperan desesperadamente ayuda

El horror sigue a flor de piel en el país más pobre de América. Una semana después del violento terremoto que devastó a Haití, dejando al menos 70.000 muertos, la esperanza de encontrar sobrevivientes ya disminuye cada vez más, mientras Estados Unidos reforzaba su presencia para distribuir la ayuda tan esperada por los habitantes.

A medida que pasa el tiempo se hacen más raros los casos de personas que son rescatadas con vida, mientras los heridos siguen llegando masivamente a los escasos centros de atención médica operacionales, donde se suceden las amputaciones.

Actualmente, lo más urgente es evitar una gran catástrofe sanitaria. Debido a la falta de agua potable y a la ausencia de sanitarios, los riesgos de epidemia aumentan constantemente.

El número de muertos continúa aumentando en el país, que decretó un duelo nacional de 30 días. Al menos 70.000 cadáveres fueron enterrados en fosas comunes, según el secretario de Estado para la Alfabetización, Carol Joseph.

En tanto, las fuerzas norteamericanas consideran que el número de muertos podría llegar a 200.000, acercándose al balance del tsunami de 2004 en el Océano Indico (unos 220.000 muertos).