El Gobierno busca desactivar un nuevo paro de subtes

En una reunión clave que se llevará a cabo hoy en el Ministerio de Trabajo a las 18, el titular de lacartera, Carlos Tomada, propondrá eliminar el 1% que los delegados enfrentados con la UTA le dan de su sueldo al sindicato moyanista e concepto de aporte solidario.

Pero todo parece indicar que el gesto no alcanzará. Néstor Segovia, referente de los delegados, le dijo ayer a Clarín que “el tema sigue siendo la simple inscripción y el ministro debe firmar para cumplir con la ley. Resolver el conflicto está en sus manos, el que desestabiliza es el Gobierno por violar la ley”.

Los delegados no quieren blandir amenazas de nuevos paros para no condicionar la reunión de esta tarde. Pero Segovia indicó que al término darán una conferencia de prensa para explicar cómo sigue el conflicto.

Con la inscripción gremial, los trabajadores pueden elegir delegados legalmente, y ser reconocidos por la empresa para todo reclamo gremial. El paso siguiente -al que apuntan- es que se les otorgue la personería, que habilita a firmar convenios laborales.

Los trabajadores de subtes han votado masivamente por conformar un gremio propio y aseguran que el Gobierno dilata una resolución por ser la UTA (el gremio de los colectiveros) un aliado del mandamás cegetista Hugo Moyano, principal sostén de Néstor y Cristina Kirchner.

Segovia negó también que haya existido una reunión secreta la semana pasada en Olivos entre Kirchner y algunos delegados: “Lo desmiento 100 por ciento”. Lo cierto es que la noticia, publicada por el diario Crítica, causó alboroto, estupor y rechazo. En esta línea, un grupo de delegados distribuyó anoche un comunicado que aseguró que “no nos consta ninguna reunión en la quinta de Olivos. Desautorizamos cualquier gestión”.

Pero otras fuentes admiten que la reunión existió, promovida -dicen- por el diputado, miembro de la CTA y líder de una organización social kirchnerista, Edgardo Depetri, quien habría llevado a Olivos a delegados afines (son en total 84).

“Es una estrategia de Kirchner para dividir”, denunció Néstor Pitrola, del Partido Obrero, al que responden varios delegados.

Fuentes con diálogo directo con la Casa Rosada creen que esta movida forma parte de una “estrategia de distensión” de Kirchner para bajar la conflictividad y “llegar al verano”, una suerte de baja temporada en que los trabajadores de subtes perderían capacidad de presión. Con el mismo objeto siguen además arduas negociaciones del Gobierno con sectores piqueteros, tanto afines como opositores, para darles cupos en el programa de cooperativas sociales a cambio de ganar calma en las calles.