Dolor interminable por la muerte de la “Negra” Sosa

No hubo lluvia que pudiera parar el desfile de una multitud que quiso ir a despedirse de la “Negra” Mercedes Sosa; que quiso ir a darle un último adiós, una última caricia a quien es considerada como una de las grandes voces de América latina. Sus restos serán llevados hoy al cementerio de la Chacarita, para cremarlos y -como era su voluntad- que sus cenizas sean esparcidas por la provincia de Tucumán, por Mendoza y por la Ciudad de Buenos Aires.

Esta mañana, su único hijo, Fabián Matus, recordó a su madre como “una mujer libre” y dijo que está seguro de que “murió en paz y no debe haberle quedado nada por hacer que ella hubiera deseado”. Mientras sus restos eran velados dentro del Congreso Nacional, el hijo de la “Negra” Sosa señaló también que, cumpliendo un deseo de la reconocida cantante, sus cenizas serán esparcidas “entre Mendoza, Tucumán y la ciudad de Buenos Aires”.

También, al hablar con la prensa en las puertas del Congreso, Matus señaló que en los últimos días, antes de que la indujeran a un coma farmacológico, Mercedes Sosa “nos pedía escuchar música, estuvo mucho tiempo con los auriculares puestos y se empachó de música”.

En ese sentido, Matus recordó que hasta el martes pasado, su madre estuvo consciente, conversando con sus íntimos, pero desde ese momento y hasta el domingo a la madrugada, cuando falleció, estuvo en coma farmacológico.

El hijo de la “Negra” Sosa se mostró agradecido con toda la gente que desfiló por el Congreso para darle el último adiós a su madre, y dijo que todo eso fue una gran “muestra de cariño de la gente por la mami”.

“Era inconcebible”, dijo al tratar de definir lo que sintió por la gran cantidad de gente que se acercó a despedir a su madre, y con respecto a la visita de la presidenta Cristina Kirchner, destacó: “Estábamos muy conmovidos porque ella estaba muy conmovida por la muerte de la mami. Y mami tenía un gran cariño por ella”.