Después del cachetazo, Camaño pidió disculpas y no tiene problemas en dar un paso al costado

Primero pidió disculpas públicamente, aunque no al directamente involucrado en el episodio. Y hoy, horas después de que se disparara el escándalo, dijo: “Si mis colegas consideran que tengo que dar un paso al costado, no tengo ningún inconveniente”. Se trata de Graciela Camaño, quien se refirió puntualmente a la posibilidad de dejar la presidencia de la estratégica Comisión de Asuntos Constitucionales de la Cámara de Diputados.

Allí se produjo ayer el episodio del que todos hablan: el cachetazo que le propinó a su colega kirchnerista Carlos Kunkel, tras un acalorado cruce verbal. Como coletazo, esta mañana Camaño aseguró que no tiene “ningún inconveniente” en presentar la renuncia a su cargo si sus pares lo consideran necesario.

La dirigente del bloque del Peronismo Federal, reiteró además que el problema surgió por las permanentes descalificaciones de Kunkel hacia su marido, el gremialista Luis Barrionuevo.

“Si Kunkel fuera realmente un hombre y tuviera alguna cuestión pendiente con Barrionuevo, debería resolverla directamente con él”, enfatizó Camaño. En ese sentido, la legisladora admitió que enfrentará “cualquier decisión que tomen sus colegas”, en referencia al pedido de la diputada Patricia Bullrich, entre otros, para que se la sancione por su agresión a Kunkel.

“Fue una escena patética que no me hubiera gustado estar involucrada, le pido disculpas a la gente, a mis colegas, pero a este hombre no”, dijo luego Camaño en referencia al legislador kirchnerista.