Después del ataque a la flota, Israel defiende su bloqueo a Gaza

La chispa de la polémica sigue extendiéndose a todo el mundo. Pero a pesar de ello, Israel advirtió hoy que impedirá a cualquier barco humanitario entrar en las aguas de Gaza, un día después del sangriento ataque contra una flotilla, que suscitó indignación internacional y la exigencia de una investigación por parte de la ONU.

A las críticas internacionales, se suman problemas políticos: Turquía, hasta hace poco principal aliado de Israel en la zona, denunció la operación como un “ataque sangriento” que debe ser “castigado”, y Egipto ordenó abrir la terminal de Rafah, el único paso de la franja de Gaza no controlado por Israel, para el envío de ayuda humanitaria y el traslado de enfermos.

El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, que tuvo que acortar una visita a Canadá y renunciar a un encuentro con el presidente estaodunidense, Barack Obama, es esperado en Israel para contener una crisis diplomática mayor, causada por el asalto israelí, que dejó nueve muertos.

Al mismo tiempo, la policía elevó su nivel de alerta para hacer frente a eventuales “disturbios” en las ciudades árabes israelíes, tras el llamado de la mayor organización de la comunidad árabe-israelí a una jornada de huelga y manifestaciones.

En el ámbito internacional, los países de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) celebraron una reunión especial a solicitud de Turquía, uno de sus miembros. También se espera una reunión extraordinaria de la Liga Arabe en El Cairo. El Consejo de Derechos Humanos de la ONU celebrará igualmente otro encuentro en Ginebra.

Pese a la presión internacional, Israel expresó su determinación a hacer respetar el bloqueo que impone a la Franja de Gaza desde 2007, cuando el movimiento islamista Hamas se hizo con el control de ese territorio palestino.