Descontento en el radicalismo con Cobos por su voto en la bicameral

Los radicales no pudieron ocultar su fastidio por el consejo dado por el vicepresidente de la Nación y presidente de la comisión que trató la remoción de Martín Redrado del Banco Central a la presidente Cristina Kirchner. Ayer se mostraron furiosos.

El martes, Cobos avaló (ahora con su voto positivo) el decreto de necesidad y urgencia firmado por Cristina y que tanta polvareda levantó. Ayer, desde el radicalismo aseguraron que ellos no apoyaban esa decisión.

El senador por Jujuy Gerardo Morales es el que se mostró más molesto con el mendocino (suele cruzarlo en distintas oportunidades), al sostener que “el dictamen debiera haber sido otro. Esa es la opinión de Cobos, no la del partido”.

Desde que Redrado renunció a la titularidad del Central, el viernes pasado, la cúpula de la UCR le hizo saber a Cobos que lo mejor sería aconsejar a la Presidenta a que acepte el retiro del ex “golden boy”.

De esta manera, el partido (que discute internamente la posibilidad de que Cobos encabece su lista en las presidenciales de 2011) evitaba aparecer ante la opinión pública aceptando la decisión del Ejecutivo nacional.

Cobos, por su parte, estaba ante la disyuntiva de volver a mostrarse como un opositor al gobierno que el mismo integra o tratar de esgrimirse en un hombre de consenso, quizás también con vistas a 2011.

Lo cierto es que, en la voz de Morales y del presidente del partido, el senador mendocino Ernesto Sanz, a Cobos se lo convidó con posibilidades que el negó, fiel a la fórmula del éxito que lo llevó a las primeras planas de los diarios.

Días atrás, Sanz había afirmado que “ya no tiene sentido” el consejo tras la renuncia de Redrado, que debía efectuar la Comisión Bilateral ante la insistencia opositora en que el tema sea tratado en el Congreso.