Roxana Baldetti, que renunció en mayo acusada de corrupción, fue detenida en una clínica privada por encabezar una red de saqueo de impuestos aduaneros, mientras la fiscalía y la Comisión Internacional Contra la Impunidad (Cicig), pidieron enjuiciar por la misma causa al presidente Otto Pérez Molina, lo que generó festejos e incertidumbre a 16 días de elecciones generales, en medio de un clima de apatía y rechazo hacia la clase política.
