La oficina de la Armada que hoy por la mañana acordonó la policía de Washington quedó liberada después de que un registro exhaustivo demostró que la llamada telefónica que denunciaba la presencia de un francotirador fue una falsa alarma.
La oficina de la Armada que hoy por la mañana acordonó la policía de Washington quedó liberada después de que un registro exhaustivo demostró que la llamada telefónica que denunciaba la presencia de un francotirador fue una falsa alarma.