El G-20 incluyó ayer en su declaración final la necesidad de garantizar las reestructuraciones de deudas soberana, recomendando que se fortalezcan ciertas cláusulas contractuales que sirven para poner límites a los fondos buitre. Además buscan estimular la economía mundial a través de la creación de empleo e inversiones en infraestructuras.
