Hay desconcierto entre los banqueros, brokers locales e incluso el equipo económico por la voladura del riesgo país. El movimiento ascendente y sin pausa le pone mucha presión a un escenario electoral que se adelantó en forma violenta. «Miedo…lo de siempre. Así es Argentina», apuntó un miembro del equipo de Luis Caputo con resignación sobre las causantes del aumento del malhumor con la Argentina. Más allá de que la postura oficial es que «no pasa nada» por la suba del riesgo país porque el financiamiento 2027 ya está cerrado, lo cierto es que hay asombro por la velocidad del deterioro.
Además, el mundo conspira en contra de Javier Milei: Wall Street se pulverizó el jueves con caídas históricas en la resaca (tardía) post «ola azul» en las elecciones de Estados Unidos, el favorito del mercado en Brasil se escapó a Miami tras perder las elecciones como el peor de los delincuentes, y quien gobernaba hasta hace pocas horas el Paraguay «investment grade» (Santiago Peña) tuvo que dimitir por supuestos hechos de corrupción en lo que fue el desfalco del Ueno Bank. Todo muy movido.
Los inversores del exterior ya venían avisando que no están dispuestos a tocar los bonos y las acciones argentinas. «Habrá precios más deprimidos en algún momento del 2027», dicen los portfolio managers convencidos de que este valor de los bonos no es el famoso «entry point». Alguno puede entrar marginalmente, pero no es suficiente para estabilizar la balanza.
«Los activos argentinos parecen cotizar como si una victoria de Kicillof ya fuera un hecho. Una hipótesis que considero completamente injustificada. La ansiedad y el pesimismo han llevado las valuaciones a niveles difíciles de explicar desde los fundamentos económicos». Esa fue la catarsis de Ignacio «Nacho» Abuchdid, presidente de Grupo IEB, un ejecutivo con llegada a Luis Caputo y que está metido en el negocio de Real Estate.
Fernando Marull, director de FMyA, dice que -tomando los precios de los bonos- las chances de Milei de ser reelecto cayeron drásticamente. «Los bonos descuentan que Milei no reelige en 2027. Descuentan 45% de chance de reelección cuando en julio descontaban reelección con 90% de chance», aseguró.
Circuló por algunas mesas de dinero un paper de JP Morgan que se hacía la pregunta incómoda que todos quieren evitar. ¿Qué pasa si crece la percepción real de que Milei no reelige? Un hecho traumático podrían ser las PASO, algo que está en duda pero que posiblemente termine haciéndose sin el apoyo de los gobernadores para cambiar las reglas del juego en medio del partido. ¿Puede haber un 2019?
La entidad, en un informe que hablaba de YPF y de cómo el efecto idiosincrático puede alterar las percepciones con la petrolera nacional, recordaba: «El precedente reciente más severo es el de las PASO de 2019: cuando el triunfo de Alberto Fernández en las primarias señaló que se venía un cambio de política importante, los activos de riesgo argentinos se vendieron de forma brusca y rápida, y las corporaciones fueron arrastradas por ese repricing casi sin importar sus fundamentos individuales». Y advierte: «Creemos que esta comparación es útil precisamente porque muestra cuán extrema sería una repetición literal de 2019».
Hay una intención en el Gobierno de no dejarse pasar por encima si la turbulencia financiera no cede. La Secretaría de Hacienda, a cargo de Federico Furiase y Abel Fernández (el ex ministro de Finanzas de CABA), estuvo interviniendo en el mercado de los pesos. «Parece haber salido a inyectar montos enormes de pesos en el mercado, los duales más largos a 2029 y 2030», constató la consultora 1816.
Todo en la antesala de la licitación del miércoles próximo, donde Caputo y tu team no quieren pagar tasas altas. En el mercado calculan que la inyección de pesos fue de mínimo $2 billones para bajar las tasas el miércoles y otro tanto el jueves. El mensaje es claro: una cosa es tener cerrado el mercado de dólares local (el Gobierno dejó de emitir los Bonares por la suba de tasas), pero otra muy distinta es tener complicaciones con los pesos. Pero las tasas de corto plazo volaron el jueves: el «caucho» como le dicen en la jerga la caución a 7 días subió 90% en un solo día. Quedó en 45% anual. Una locura.
La zozobra con los bonos y las acciones y el pesimismo del mercado chocan con la quietud del dólar. «El techo virtual del dólar aguanta, el riesgo país no», dice la consultora Eco Go, de Marina Dal Poggetto y Sebastián Menescaldi. En efecto, en medio del sell off general, el mayorista está congelado en $1.546 e incluso el Contado con Liquidación que supo estar arriba de $1.700 el miércoles, finalmente quedó por debajo de eso (sospechas de «manos amigas»). Sea como fuere, la abundancia de dólares le permite al Gobierno hacer pie al menos en el ancla que más le importa: el cambiario.
Pero la cuenta es finita: hay vencimientos por US$ 28.000 millones en 2027 con reservas netas cercanas a US$ 10.000 millones (el verdadero poder de fuego, no la «bazooka» que repite el oficialismo). Las eventuales alternativas de financiamiento con apoyo de Estados Unidos o China son parte del plan «aguantar» hasta que pase el escenario electoral y, si todo sale «acorde al plan», volver al mercado de capitales a tasas razonables. El puente es largo. Muy largo.
