Cristiano Ronaldo anunció su retiro de la Selección de Portugal a los 41 años y cerró una etapa de 23 temporadas con la camiseta de su país. A través de un emotivo video publicado este jueves en sus redes sociales, el delantero comunicó una decisión que marca el final de una de las trayectorias más importantes del fútbol internacional, atravesada por récords, títulos y una identificación que trascendió las canchas.
El capitán se despide con 234 partidos, 146 goles y tres títulos: la Eurocopa 2016 y las Ligas de Naciones de 2019 y 2025. Su anuncio llegó después de semanas de tensión con el entrenador Jorge Jesus, aunque en su mensaje eligió concentrarse en los agradecimientos y en la necesidad de abrirles espacio a las nuevas generaciones.
Cristiano Ronaldo se despidió de Portugal tras 23 años, 234 partidos y 146 goles. (Reuters)
«Ha llegado el día de devolver la camiseta número siete de la selección de todos nosotros», expresó Cristiano en el comienzo de su carta. El delantero explicó que nunca consideró esa camiseta como una pertenencia individual, sino como una responsabilidad que tuvo el privilegio de asumir durante más de dos décadas.
«No es una decisión fácil, porque hay decisiones que no se toman solo con la cabeza, sino también con el corazón», reconoció el astro luso. En su repaso, destacó que detrás de los partidos, los goles y los trofeos quedaron las personas que lo acompañaron, desde sus compañeros y los trabajadores del seleccionado hasta los portugueses que siguieron su carrera desde distintos lugares del mundo.
El mensaje también incluyó una reflexión sobre los momentos difíciles. Cristiano Ronaldo recordó las derrotas y las oportunidades en las que no pudo cumplir las expectativas de los hinchas, pero aseguró que nunca perdió el orgullo de representar a Portugal.
El recambio generacional ocupó un lugar central en su despedida. El atacante sostuvo que el seleccionado necesitará nuevos jugadores capaces de soñar y de intentar superar los límites de quienes los precedieron. Su decisión, planteó, también responde al momento de entregarles esa responsabilidad.
Antes del cierre, agradeció a su familia por comprender las ausencias y los sacrificios que implicó su carrera internacional. Y aseguró que continuará acompañando al equipo como hincha: «Portugal siempre formará parte de mí».
El anuncio se produjo después del desencuentro que protagonizó con Jesus durante la ventana internacional de septiembre, cuando abandonó la concentración portuguesa sin autorización. La disputa comenzó tras el encuentro ante Noruega por la Nations League, en el que permaneció en el banco de suplentes. Cristiano sostuvo que había acordado cómo se distribuirían sus minutos y cuestionó haber realizado una entrada en calor prolongada sin ingresar. El entrenador negó que existiera ese compromiso.
Cristiano Ronaldo y Jorge Jesus, protagonistas de un conflicto que precedió al retiro del capitán de Portugal. (EPA)
En la previa del siguiente partido, frente a Dinamarca en Copenhague, Cristiano Ronaldo dejó el equipo. El episodio derivó en una suspensión de 30 días y una multa de 255 euros impuestas por la Federación Portuguesa de Fútbol.
Posteriormente, el astro luso pidió disculpas y manifestó su disposición a regresar una vez cumplida la sanción. También reveló que ya había preparado una carta de despedida después del Mundial 2026, pero que el presidente de la federación, Pedro Proenca, le había solicitado reconsiderar su continuidad.
El castigo ya no le impedía participar de la fecha FIFA de noviembre. Sin embargo, antes de la nueva convocatoria, el capitán decidió comunicar el cierre de su ciclo. En su despedida no presentó el conflicto como la explicación de su retiro: el mensaje estuvo centrado en su recorrido y en el futuro de Portugal.
Cristiano Ronaldo en Dinamarca, antes de abandonar la concentración de Portugal. (EFE)
De reemplazar a Figo a convertirse en el gran símbolo de PortugalCristiano Ronaldo debutó en la selección mayor el 20 de agosto de 2003, con 18 años, bajo la conducción del brasileño Luiz Felipe Scolari. Fue en un amistoso ante Kazajistán, disputado en Chaves, que Portugal ganó por 1-0. Ingresó en el entretiempo en reemplazo de Luís Figo.
Un año después disputó su primera gran competencia: la Eurocopa 2004, organizada en territorio portugués. Marcó dos goles y llegó a la final, aunque el seleccionado anfitrión perdió por 1-0 frente a Grecia.
Aquella frustración fue el comienzo de una trayectoria que lo convirtió en el principal referente de sucesivas generaciones. Con el paso de los años asumió el brazalete de capitán y terminó estableciendo los récords de presencias y goles del fútbol de selecciones masculinas.
En 2021 superó los 109 tantos del iraní Ali Daei, hasta entonces dueño de la marca goleadora internacional. Su registro definitivo con Portugal quedó en 146 conquistas en 234 encuentros.
La Eurocopa 2016 fue la consagración que cambió la historia del seleccionado portugués. En la final frente a Francia, el capitán sufrió una lesión y debió abandonar la cancha durante el primer tiempo. Desde afuera acompañó a sus compañeros hasta que un gol de Éder en el alargue selló el triunfo por 1-0. La victoria le dio a Portugal el primer gran título de su selección mayor y permitió que Ronaldo levantara el trofeo que se le había escapado como local en 2004.
Cristiano Ronaldo lideró a Portugal al título de la Eurocopa 2016. (Reuters)
La segunda conquista llegó en la primera edición de la Nations League, en 2019. Cristiano convirtió un triplete ante Suiza en semifinales y luego capitaneó al equipo que derrotó por 1-0 a Países Bajos en la final disputada en Oporto.
En 2025 volvió a ganar la Nations League, esta vez después de una final ante España que terminó 2-2 y se resolvió por penales. «CR7» convirtió uno de los goles portugueses durante el partido y sumó el tercer trofeo de su carrera internacional. Aquella consagración también tuvo un impacto económico: Portugal acumuló 12,7 millones de euros en premios a lo largo de la competición, entre los pagos por participación y los bonos deportivos.
Cristiano Ronaldo participó en seis Copas del Mundo: Alemania 2006, Sudáfrica 2010, Brasil 2014, Rusia 2018, Qatar 2022 y Estados Unidos, México y Canadá 2026. Su recorrido mundialista terminó con 27 partidos y 11 goles.
Su mejor resultado colectivo fue el cuarto puesto en Alemania 2006, cuando disputó su primera Copa del Mundo. En aquella edición convirtió ante Irán y formó parte del equipo que llegó hasta las semifinales.
En Rusia 2018 consiguió su mayor producción goleadora en una misma edición: anotó cuatro tantos, incluidos los tres del recordado empate por 3-3 frente a España.
En Qatar 2022 volvió a dejar una marca histórica al convertirse en el primer futbolista del fútbol masculino en marcar en cinco Mundiales diferentes, después de su gol de penal ante Ghana.
La convocatoria para el Mundial 2026 le permitió disputar su sexta edición a los 41 años. Sin embargo, el título mundial quedó como la gran cuenta pendiente de una carrera en la que logró llevar a Portugal a sus primeras consagraciones internacionales.
Cristiano celebra ante Croacia en el Mundial 2026, tras marcar su último gol en una Copa del Mundo. (Reuters)
La federación quiere organizar un homenajeTras el anuncio, la Federación Portuguesa de Fútbol expresó su agradecimiento al capitán y manifestó su intención de organizar una despedida a la altura de su trayectoria.
La entidad destacó su liderazgo, su dedicación y la influencia que ejerció sobre varias generaciones. También planteó que los hinchas deberían tener una oportunidad para aplaudirlo y celebrar lo que representó para el país.
Por el momento, no se informaron una fecha, una sede ni un formato para ese homenaje. La voluntad de la federación abre la posibilidad de una despedida especial, aunque todavía no hay detalles confirmados.
El final de su etapa con Portugal tampoco supone el cierre inmediato de su carrera profesional. Cristiano continúa en Al-Nassr, con el que renovó su contrato hasta 2027. Su actividad seguirá en el fútbol de clubes, mientras la selección portuguesa comienza a transitar una nueva etapa sin su capitán histórico.
Cristiano Ronaldo continuará jugando en Al-Nassr, donde tiene contrato hasta 2027. (Reuters)
La carta de despedida de Cristiano RonaldoPara el pueblo portugués, ha llegado el día de devolver la camiseta número siete de nuestra selección nacional. Nunca la sentí exclusivamente mía. Pero durante 23 años tuve el privilegio y la responsabilidad de vestirla, defenderla y llevarla conmigo a estadios de todo el mundo. Hoy ha llegado el momento de cederla al futuro. No fue una decisión fácil, porque hay decisiones que no se toman solo con la cabeza, sino también con el corazón.
Un viaje que comenzó en agosto de 2003 y que cambió mi vida para siempre ha llegado a su fin. Cuando miro hacia atrás y pienso en todo lo que viví con la selección nacional, no solo veo partidos, goles, récords o trofeos. Veo personas. Veo inmigrantes que, durante 90 minutos, sintieron Portugal un poco más cerca.
Veo a millones de portugueses a quienes nunca he conocido personalmente, pero que han formado parte de mi vida. Porque, al fin y al cabo, el fútbol es mucho más que un juego. El fútbol se trata de personas. A lo largo de mi carrera con la selección nacional, busqué superar mis límites. Quería ganar, quería ser el mejor, quería hacer historia.
Siempre he sido muy exigente conmigo mismo. Siempre he querido más, siempre he creído que podíamos llegar más lejos. Y lo di todo por esta camiseta. Hubo tardes y noches perfectas, hubo victorias que jamás olvidaré. Hubo derrotas que aún me cuesta recordar. También fallé, también sufrí, también hubo momentos en los que no pude darle al pueblo portugués lo que tanto anhelaba. Pero nunca me rendí. Y, sobre todo, nunca dejé de sentirme orgulloso de representar a Portugal.
A lo largo de estos años he aprendido cosas muy sencillas. Los objetivos se desvanecen, los trofeos se quedan en los museos, los récords acaban rompiéndose. Pero hay algo que el tiempo jamás podrá borrar: el lugar que ocupamos en el corazón de la gente. Si alguna vez te hice feliz, si alguno de mis goles te hizo abrazar a alguien, olvidar una preocupación y sentir solo orgullo por nuestro país, entonces todo habrá valido la pena. Porque ser portugués también se trata de eso. Sufrimos juntos, nos levantamos juntos.
Volvemos a creer. Portugal siempre necesitará jóvenes soñadores, jugadores que nunca se rindan, nuevas generaciones que crean que es posible llegar donde nadie ha llegado antes. Porque un país que sigue creando nuevos héroes es un país que nunca deja de creer en sí mismo.
A mis compañeros de equipo de esta temporada, quiero dedicarles unas palabras muy especiales. Gracias por cada carrera, por cada abrazo, por cada conversación, por cada momento de silencio antes de salir a la pista. Por cada victoria que celebramos juntos y por cada derrota que nos hizo más fuertes. Tuve el privilegio de ser su capitán. Pero ningún capitán camina solo. Y ustedes son parte de mi historia.
A todos los entrenadores, directivos, médicos, fisioterapeutas, personal de equipamiento, empleados y a tantas otras personas que han trabajado conmigo a lo largo de estos años, les doy las gracias. Muchos de ustedes no aparecen en estas fotografías, pero sin ustedes, ninguna de ellas habría sido posible.
A mi familia, gracias por compartir este sueño conmigo. Gracias por comprender mis ausencias, mis sacrificios y los momentos en que la selección nacional tuvo que ocupar un espacio que también les pertenecía. Si he llegado hasta aquí, es porque siempre hemos estado juntos.
Y al pueblo portugués, a todos los portugueses dispersos por el mundo, quiero decirles una última cosa. Hay una imagen que siempre llevaré conmigo. El momento en que empieza el himno nacional. Miro a mi alrededor, veo a mis compañeros, veo las gradas, veo niños, madres, padres y abuelos. Veo portugueses que vinieron de tan lejos solo para estar allí. Y durante esos minutos, dejamos de ser diferentes. No hay clubes, ni colores, ni clases sociales, ni profesiones, ni opiniones. Solo hay una pasión. Portugal.
Este es el sentimiento que llevaré conmigo el resto de mi vida. Hoy termina mi trayectoria en el campo con la Selección Nacional. Me marcho con la frente en alto, orgulloso del camino recorrido y consciente de haberlo dado todo por Portugal. Pero nunca dejaré de ser uno de ustedes; seguiré sufriendo, emocionándome y celebrando cada victoria de Portugal con un «Sí».
He dedicado mi vida a ser el mejor jugador del mundo. Hoy comprendo que la mayor victoria merecía representar al mejor país del mundo. Gracias por estos 23 años. Gracias por creer en mí. Gracias por permitirme vivir un sueño que comenzó cuando era solo un niño en Madeira, persiguiendo un balón. La camiseta que llevo siempre estará conmigo, el orgullo de haberla vestido será mío para siempre. Portugal siempre estará en mí. Adiós, Cristiano Ronaldo.
