«Hay que cortarle la cabeza al populismo»: la explosiva declaración de la jefa del FMI tras elogiar a la Argentina

«Hay que cortarle la cabeza al populismo»: la explosiva declaración de la jefa del FMI tras elogiar a la Argentina


El FMI elogió a Argentina por su disciplina fiscal y lanzó una dura advertencia: «Hay que cortarle la cabeza al populismo». Kristalina Georgieva destacó el rumbo económico del país y aseguró que será recompensado por sus esfuerzos para alcanzar la estabilidad. También cuestionó el endeudamiento de Estados Unidos y advirtió que la inteligencia artificial se convirtió en el principal sostén del crecimiento mundial.

En medio de las crecientes preocupaciones por el endeudamiento global y la desaceleración económica, la directora gerente del Fondo Monetario Internacional volvió a respaldar el rumbo económico de Argentina. Además, lanzó una fuerte advertencia contra el populismo y alertó sobre los riesgos de que el crecimiento mundial dependa cada vez más de las inversiones en inteligencia artificial.

El pronunciamiento llegó una semana después de que el organismo alcanzara un acuerdo técnico con el Gobierno argentino por la tercera revisión del programa de US$ 20.000 millones firmado en abril de 2025. Durante la Conferencia Internacional sobre Banca, organizada por el Banco Santander en las afueras de Madrid, Georgieva aseguró: «Argentina lo está haciendo muy bien al sentar las bases para el crecimiento, la estabilidad macroeconómica y financiera, y el país será recompensado por eso».



El FMI puso a la Argentina como ejemplo de disciplina fiscal

La titular del Fondo Monetario Internacional compartió una conversación con Ana Botín, presidenta del Banco Santander, en la que analizó los principales desafíos de la economía mundial. Allí sostuvo que los países emergentes lograron incorporar lecciones importantes sobre el manejo de las cuentas públicas, mientras que las economías desarrolladas todavía enfrentan dificultades para controlar sus niveles de endeudamiento.

Georgieva mencionó a Grecia, Portugal e Irlanda como ejemplos de países que atravesaron crisis profundas y aprendieron la importancia del equilibrio fiscal. «¿Dónde está hoy el problema? Principalmente en las economías avanzadas», afirmó. También cuestionó que numerosos gobiernos hayan aumentado su deuda durante la pandemia y la guerra en Ucrania sin aprovechar posteriormente la recuperación para reconstruir sus márgenes fiscales.



Para describir ese proceso, utilizó una comparación: «Lo que enfrentamos con la deuda es como una escalera. Subimos un escalón, y otro, y otro. Y puedo decirles que esta no es una escalera al cielo». En ese contexto, volvió a destacar el caso argentino, después de que el FMI valorara la continuidad de la disciplina fiscal y las reformas económicas como factores relevantes para sostener la desinflación y mejorar la posición externa del país.

Georgieva advirtió sobre la deuda mundial y apuntó contra Estados UnidosLa directora gerente del organismo alertó que la deuda pública mundial se aproxima al 100% del PBI, en un escenario de tasas de interés elevadas que incrementan las dificultades de los gobiernos para cumplir con sus obligaciones financieras. «El costo del servicio de la deuda se está volviendo asfixiante para los gobiernos», sostuvo, y advirtió que el impacto también alcanza a las empresas y a los hogares.

Sus cuestionamientos se concentraron especialmente en Estados Unidos, donde la deuda pública alcanza los US$ 40 billones y el déficit fiscal ronda el 6% del PBI. «¿Quién es el peor infractor entre las economías avanzadas? Estados Unidos», afirmó Georgieva, al señalar las dificultades de la principal economía mundial para ordenar sus cuentas.



La titular del FMI consideró que el crecimiento económico es necesario para reducir el peso de la deuda, pero advirtió que no alcanza sin medidas fiscales complementarias. «No creo demasiado que el crecimiento, por sí solo, pueda sacarnos del pozo de la deuda. También se necesitaría disciplina fiscal, y cuanto antes se tomen medidas, mejor», aseguró.

«Hay que cortarle la cabeza al populismo»: la fuerte definición de la jefa del FMIUno de los momentos más contundentes de la conferencia llegó cuando Georgieva retomó una declaración del presidente de Chile, José Antonio Kast, quien había participado de la apertura del encuentro. «Me gustó mucho lo que dijo el presidente: ‘El populismo trae pobreza'», señaló la economista búlgara.

A continuación, profundizó su planteo con una frase de fuerte contenido político: «Hay que cortarle la cabeza al populismo». Y agregó que esto exige una reacción de la sociedad, especialmente de los jóvenes, para involucrarse en las elecciones y empujar un cambio de rumbo. «Tenemos que reconocer que es un mundo diferente. La mentalidad para este mundo diferente tiene que ser diferente», remarcó.



La declaración se produjo durante un debate sobre los desafíos que enfrentan los gobiernos para sostener políticas económicas de largo plazo, en un contexto de riesgos geopolíticos crecientes, inflación internacional, elevados niveles de deuda y transformaciones del mercado laboral.

La inteligencia artificial, el otro gran riesgo para la economía mundialGeorgieva también advirtió sobre la creciente dependencia del crecimiento global respecto de la inteligencia artificial. Según explicó, la economía internacional está atravesada por dos fuerzas contrapuestas: mientras el encarecimiento de la energía, la inflación y las tasas de interés limitan la actividad, las inversiones tecnológicas y el aumento de las valuaciones de las empresas vinculadas con la IA sostienen parte del dinamismo.

Para ilustrar las diferencias que se esconden detrás de la expansión mundial estimada en 3,1%, recordó una frase de su profesor de estadística: «Ponés la cabeza en la heladera y los pies en el horno. Tu temperatura promedio es normal, pero estás muerto». Con esa comparación, explicó que los promedios globales pueden ocultar realidades muy diferentes entre países, especialmente cuando Estados Unidos, China e India concentran buena parte del desarrollo tecnológico.



La directora gerente del FMI cerró con una advertencia sobre la sostenibilidad de ese fenómeno: «El entusiasmo por la inteligencia artificial está absorbiendo inversiones y convierte a la IA en la única pierna sobre la que se sostiene la economía mundial. Si esa pierna tambalea, vamos a tener grandes problemas». Así, aunque destacó el potencial transformador de la tecnología, alertó sobre las consecuencias que podría tener una desaceleración de las inversiones en ese sector para el conjunto de la economía internacional.