La provincia de Neuquén declaró la emergencia meteorológica por seis meses tras un temporal que dejó lluvias históricas, rutas destruidas y varias localidades aisladas. El gobernador Rolando Figueroa dispuso la medida luego de inundaciones, evacuaciones y graves daños en la infraestructura vial, mientras las autoridades mantienen la vigilancia ante el riesgo de nuevas tormentas en los próximos meses.
Las consecuencias del fuerte temporal de lluvia y granizo obligaron al Gobierno provincial a adoptar medidas extraordinarias para enfrentar el deterioro de caminos, el aislamiento de pueblos y las inundaciones que afectaron a numerosas familias. Durante medio año, la provincia permanecerá bajo emergencia meteorológica, con el objetivo de acelerar la asistencia y anticiparse a nuevos episodios climáticos extremos.
La decisión fue adoptada por el gobernador Rolando Figueroa mediante el Decreto 1714/2026, que habilita procedimientos administrativos excepcionales para acelerar la contratación de maquinaria pesada, bienes y servicios necesarios para atender las zonas afectadas. La medida alcanza a todo el territorio provincial.
El escenario genera especial preocupación porque las precipitaciones recientes provocaron el desborde de cauces que habitualmente permanecen secos y dejaron los suelos saturados. A esto se suman las previsiones meteorológicas que advierten sobre la posibilidad de nuevas tormentas intensas durante los próximos meses.
Lluvias históricas en Neuquén: cañadones desbordados y una emergencia de seis mesesNeuquén declara la emergencia por 6 meses: lluvias históricas, rutas destruidas y pueblos aislados (Crédito: La Nación)
Al justificar la declaración de emergencia, Figueroa describió la magnitud de las precipitaciones y las dificultades que enfrenta la infraestructura provincial para responder a fenómenos de semejante intensidad.
«Actualmente se están llenando cañadones que hace 70 años que no recibían semejante cantidad de agua y la infraestructura con la que contamos queda colapsada. En este sentido, nuestro rol es asistir a la gente y, fundamentalmente, trabajar en la prevención», sostuvo el mandatario.
Las tormentas convectivas registradas durante los últimos días descargaron grandes cantidades de agua y granizo en períodos reducidos, lo que provocó crecidas repentinas, arrastre de sedimentos y daños en caminos, puentes y accesos a distintas localidades.
Para organizar la respuesta, el decreto creó el Comité de Emergencia Meteorológica, integrado por representantes de los ministerios de Jefatura de Gabinete, Turismo, Ambiente y Recursos Naturales, Economía, Producción e Industria, Trabajo y Desarrollo Humano, Seguridad e Infraestructura.
El organismo tendrá a su cargo la coordinación de los operativos, la asignación de recursos y la planificación de medidas preventivas ante la posibilidad de nuevos eventos extremos.
Rincón de los Sauces quedó aislada y debieron organizar puentes aéreosUno de los puntos más afectados fue Rincón de los Sauces, una localidad estratégica para la actividad petrolera neuquina que quedó aislada por vía terrestre después de que las crecidas destruyeran sectores fundamentales de su conectividad.
El desborde del arroyo Carranza arrasó los desvíos y estructuras vinculados con la construcción del nuevo puente sobre la ruta provincial 5, además de arrastrar vehículos y bloquear la circulación en accesos relacionados con la ruta provincial 8.
La interrupción del tránsito generó dificultades para el abastecimiento del hospital local, por lo que el Gobierno provincial organizó puentes aéreos mediante aviones y helicópteros para transportar medicamentos, reactivos de laboratorio y pacientes que necesitaban atención urgente.
Las tareas de asistencia también incluyeron operativos para garantizar la llegada de suministros esenciales y sostener la atención sanitaria mientras se trabaja en la recuperación de los accesos terrestres.
Se evacuó preventivamente a una pareja de adultos mayores de un paraje al noroeste de la provincia (C´rédito: Gobierno de Neuquén)
Evacuaciones en Añelo y familias aisladas en distintas localidadesEn Añelo, otro de los centros vinculados con la actividad energética de Vaca Muerta, el agua descendió desde las bardas arrastrando barro y rocas, con consecuencias directas sobre los barrios Nuevo Añelo, El Mirador y Nueva Esperanza.
Las inundaciones obligaron a evacuar a decenas de familias, mientras que sobre la ruta provincial 7 se registraron socavones que complicaron la circulación y exigieron intervenciones de emergencia.
En Puente Picún Leufú y Bajada de los Molles, la reactivación de cañadones dejó aisladas a unas 20 familias. Ante esa situación, Protección Civil desplegó operativos aéreos para evacuar a adultos mayores y distribuir alimentos, medicamentos y forraje.
Neuquén declara la emergencia por 6 meses: lluvias históricas, rutas destruidas y pueblos aislados (Crédito: Gobierno de Neuquén)
También se reportaron complicaciones en Sañico, Piedra del Águila y Aluminé, donde las crecidas, la acumulación de barro y el deterioro de las banquinas obligaron a establecer restricciones preventivas para la circulación nocturna en rutas provinciales y nacionales.
El temporal afectó, además, la provisión de agua potable. El Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS) debió intensificar los procesos de potabilización y retrolavado en diferentes plantas debido al aumento de la turbidez de los ríos por el arrastre de sedimentos.
Alerta por el verano: advierten sobre nuevas tormentas y el posible impacto de El NiñoLa preocupación de las autoridades no se limita a los daños actuales. Los informes analizados por la Secretaría de Emergencias y Gestión de Riesgos, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas plantean un escenario de vigilancia meteorológica para los próximos meses.
Según explicó la secretaria de Emergencias, Luciana Ortiz Luna, las proyecciones utilizadas por el Gobierno provincial indican una alta probabilidad de incidencia del fenómeno El Niño durante los próximos cinco a seis meses. Los modelos dinámicos citados por la funcionaria también estiman una probabilidad superior al 90% de que el evento alcance una intensidad muy fuerte durante el trimestre octubre-noviembre-diciembre.
Estas previsiones, sumadas a la saturación de los suelos y los daños que ya sufrió la infraestructura, llevaron a las autoridades a reforzar las medidas de prevención de cara al verano. La posible influencia de El Niño no implica, por sí sola, que cada tormenta futura pueda atribuirse directamente a ese fenómeno.
