Las acciones brasileñas rebotan este martes después del desplome histórico del lunes, mientras el dólar vuelve a ceder terreno y el mercado intenta asimilar el impacto de la reelección de Lula. La reacción llegó tras una de las jornadas más duras para la Bolsa de San Pablo desde 2020, aunque analistas de Citigroup y BCA Research advierten que la volatilidad podría seguir en el corto plazo.
Después de la fuerte caída que sacudió a los mercados financieros de Brasil, las acciones comenzaron a recuperarse este martes y el real volvió a ganar terreno frente al dólar. El rebote aparece apenas 24 horas después de que la reelección de Luiz Inácio Lula da Silva desencadenara una ola de ventas que hundió a la Bolsa de San Pablo y disparó la cotización de la moneda estadounidense.
Aun así, la recuperación sigue siendo moderada frente a la magnitud del derrumbe previo. Los inversores continúan evaluando las consecuencias económicas del resultado electoral, en especial las perspectivas fiscales del próximo mandato de Lula y la posibilidad de que se demoren reformas estructurales que el mercado esperaba bajo un eventual gobierno de Flávio Bolsonaro.
En las primeras operaciones del martes, el índice Bovespa avanzaba 0,7% hasta los 177.828 puntos, mientras varias de las principales compañías brasileñas que cotizan en Wall Street mostraban subas cercanas al 3%.
Rebote de las acciones brasileñas en Wall Street tras el derrumbe del lunesLa recuperación bursátil estuvo liderada por las entidades financieras y algunas de las empresas más representativas de Brasil. Banco Itaú subía 2,7%, Nu Holdings avanzaba 2,8% y Bradesco ganaba 2,6%, mientras que Petrobras registraba una mejora más moderada, del 0,1%.
Por su parte, Vale, una de las compañías que había resistido mejor la liquidación del lunes, mostraba una baja del 0,4%, en una rueda marcada por movimientos más contenidos que los observados inmediatamente después del balotaje.
Los títulos de deuda también acompañaban la recuperación. Los bonos soberanos brasileños avanzaban alrededor de 0,2% en promedio, mientras que el riesgo país elaborado por JP Morgan retrocedía tres puntos básicos, hasta ubicarse en 180 unidades.
El repunte se produjo después de que el Bovespa se desplomara 13,9% el lunes, su mayor caída diaria desde marzo de 2020. La magnitud del movimiento reflejó la reacción de los inversores ante la continuidad del gobierno de Lula y el abandono de las apuestas financieras vinculadas con un posible cambio de administración.
El dólar baja en Brasil y el real recupera parte de las pérdidasEl mercado cambiario también mostró señales de estabilización. El dólar retrocedía 0,7% este martes y cotizaba a 5,34 reales, después de haber cerrado la jornada anterior en 5,41 reales.
La mejora contrasta con lo ocurrido el lunes, cuando la divisa estadounidense llegó a negociarse a 5,60 reales, su nivel más alto desde enero de 2025, en medio de una fuerte presión vendedora sobre la moneda brasileña.
Aunque el dólar terminó aquella rueda con una suba cercana al 9%, durante las operaciones iniciales la depreciación del real había superado el 11%. El movimiento fue tan pronunciado que la moneda brasileña llegó a perder toda la apreciación acumulada durante 2026.
Félix Marenco, asesor financiero de Cocos, describió la magnitud del impacto: «Brasil tuvo uno de sus peores días en sus mercados financieros. Cayó tan fuerte que tuvieron que frenar todas las operaciones durante 30 minutos en algunos activos, dólar por ejemplo. Al cierre de mercado, el EWZ, el fondo que replica a las acciones más grandes de Brasil, cayó 20%».
El especialista también advirtió que «Todo indica que los próximos días van a seguir con mucha volatilidad», un escenario que podría trasladarse a los Cedear respaldados por acciones brasileñas que se negocian en el mercado argentino.
Citigroup y BCA Research advierten sobre el nuevo escenario para BrasilPese al rebote de este martes, dos importantes firmas internacionales de análisis financiero revisaron a la baja sus perspectivas sobre los activos brasileños. Citigroup y BCA Research consideran que el resultado electoral deterioró la relación entre riesgo y rendimiento de las inversiones en acciones, bonos y moneda local.
La principal preocupación pasa por la orientación de la política económica del próximo mandato de Lula. Los analistas advierten sobre la posibilidad de una política fiscal menos restrictiva, un mayor deterioro de la deuda pública y avances más lentos en las reformas estructurales.
En ese contexto, Citigroup decidió cerrar sus posiciones alcistas en Brasil, abandonando su recomendación de sobreponderar las acciones brasileñas y su apuesta por una apreciación del real.
«Aunque es muy posible que los precios caigan por debajo de los niveles justos, el mercado llevaba tiempo en posición larga, lo que hace plausible un exceso de corrección. Dado el resultado de las elecciones, cerramos nuestra exposición al riesgo de Brasil», explicó la entidad financiera.
La decisión refleja el cambio de expectativas de los inversores internacionales, que habían apostado por una victoria de la oposición y ahora deben ajustar sus carteras a un escenario de continuidad política.
Qué puede pasar con la Bolsa, el real y los bonos brasileños en los próximos díasLa firma BCA Research también modificó su estrategia y rebajó la calificación de Brasil frente al conjunto de los mercados emergentes. Según su evaluación, la reelección de Lula «pone fin a la perspectiva de un gobierno ortodoxo que aporte mejoras estructurales a las cuentas fiscales y al crecimiento potencial de Brasil».
Como consecuencia, redujo su recomendación sobre las acciones brasileñas de «neutral» a «infraponderada», al considerar que aumentaron los riesgos asociados con el crecimiento económico, la inflación y la sostenibilidad de las cuentas públicas.
La compañía aplicó una revisión similar a los instrumentos de deuda. Los bonos brasileños en moneda local y el crédito soberano pasaron de una recomendación de «sobreponderar» a «infraponderar», ante las preocupaciones por el deterioro de la dinámica fiscal.
Si bien la recuperación del martes representa un alivio después de la liquidación masiva del lunes, los analistas consideran que todavía es prematuro hablar de una estabilización definitiva. La evolución del dólar, las decisiones de política económica del próximo gobierno y las expectativas sobre la deuda pública serán determinantes para el comportamiento de los activos brasileños.
