La Argentina está consolidando una nueva fuente de ingreso de dólares que no depende de las cosechas, el petróleo ni los minerales. Las exportaciones de servicios basados en el conocimiento se encaminan a alcanzar los US$ 10.000 millones anuales, una cifra que coloca a esta actividad a la altura de la minería y la posiciona entre los principales sectores exportadores del país.
El crecimiento de esta industria refleja una transformación en la inserción internacional de la economía argentina. Desde el desarrollo de software y la biotecnología hasta los servicios contables, financieros, legales y de recursos humanos, cada vez más empresas extranjeras contratan profesionales y equipos radicados en el país para desarrollar tareas destinadas a sus operaciones globales.
Según datos de Argencon, la entidad que reúne a empresas de la economía del conocimiento, el sector emplea a aproximadamente 350.000 trabajadores y representa cerca del 9% de las exportaciones argentinas. Durante 2025, las ventas al exterior alcanzaron los US$ 8.900 millones, mientras que las proyecciones para 2026 apuntan a superar la barrera de los US$ 10.000 millones.
Exportaciones récord: el sector que compite con la minería por el tercer puestoEl avance de la economía del conocimiento modificó el mapa de las exportaciones argentinas. La actividad disputa con la minería el tercer lugar entre los principales complejos exportadores, detrás del agro y la energía, y se destaca por su capacidad para generar divisas y empleo calificado.
De acuerdo con un relevamiento de la consultora internacional Michael Page, durante el primer semestre de 2026 la industria registró un crecimiento del 10% respecto del mismo período del año anterior, en un contexto en el que otros sectores de la economía enfrentan dificultades para sostener su nivel de actividad.
Uno de los principales impulsores son los Centros de Servicios Compartidos (CSC), estructuras instaladas en la Argentina que realizan procesos y funciones de soporte para compañías regionales y multinacionales. Según el informe, estas operaciones representan aproximadamente el 60% de las exportaciones del sector.
Ezequiel Arcioni, director de Michael Page, destacó el potencial de crecimiento de la actividad. «Argentina cuenta con experiencia, calidad de servicio y talento para fortalecer su posición en el mundo. El próximo paso será aprovechar esa base para asumir funciones de mayor complejidad y consolidar una propuesta que combine eficiencia, capacidad de transformación y una contribución cada vez mayor al negocio», afirmó.
Por qué las empresas internacionales eligen a la ArgentinaLa expansión de los servicios exportables también responde a las ventajas competitivas del país frente a otros mercados. Los centros de servicios argentinos participan en redes internacionales en las que compiten con destinos como India, Malasia, Polonia, España y Filipinas, países que también buscan atraer operaciones de grandes compañías.
Entre los principales atributos de la Argentina aparecen la disponibilidad de profesionales universitarios, el dominio del inglés y la compatibilidad horaria con Estados Unidos y parte de Europa. Estas características facilitan la coordinación de equipos y permiten ofrecer servicios de mayor complejidad a empresas que operan en distintos continentes.
El relevamiento de Michael Page también reveló que el 86% de los Centros de Servicios Compartidos instalados en el país logró mantener sus niveles de productividad durante el último año, pese a un escenario de mayor cautela en las decisiones de inversión.
Sin embargo, la competitividad ya no depende exclusivamente de ofrecer salarios más bajos que otros mercados. «El talento argentino no es el más barato, pero en términos de precio/calidad es competitivo», explicó Arcioni, al señalar que las compañías internacionales también valoran la capacidad de adaptación y la calidad profesional.
Los servicios que más crecen: finanzas, tecnología, marketing y legalesLa composición de las exportaciones de servicios está cambiando. Aunque históricamente los centros instalados en el país se concentraban en tareas administrativas y procesos repetitivos, en los últimos años aumentó la demanda de funciones estratégicas y de mayor valor agregado.
Las áreas financieras siguen ocupando un lugar central, pero también crecen los servicios vinculados con automatización, mejora de procesos, tecnología, marketing y asesoramiento legal. Esta evolución permite que los equipos argentinos participen en decisiones y proyectos de mayor relevancia dentro de las organizaciones internacionales.
Ayelén Larumbe, manager de Michael Page, explicó que el costo de contratación tiene una importancia diferente según el tipo de servicio. «Cuando se habla de tareas repetitivas el costo tiene un peso decisivo, pero cuando se trata de tareas estratégicas el costo pierde peso», sostuvo.
Arcioni coincidió con ese diagnóstico y remarcó la transformación de la actividad: «En los últimos dos años, Argentina se posicionó en tareas que aportan valor. Antes estaba más focalizada en tareas transaccionales. En el último tiempo tanto Marketing como Legales son áreas que crecieron mucho».
Estados Unidos, Europa y Asia: los mercados que demandan talento argentinoLa presencia internacional de los centros de servicios argentinos muestra una fuerte integración con distintos mercados. Según el estudio, el 89% de estas estructuras brinda soporte a países de América Latina, mientras que el 68% atiende operaciones de América del Norte.
La actividad también tiene presencia en Europa, donde opera el 37% de los centros, seguida por Asia-Pacífico, con el 26%, y África, con el 11%. Estos porcentajes reflejan que muchas empresas prestan servicios simultáneamente a varias regiones del mundo.
En cuanto a las inversiones, las compañías priorizan perfiles que combinen conocimientos financieros con habilidades tecnológicas. «Las funciones financieras continúan en el centro de la operación, mientras las de automatización y mejora ganan espacio en las prioridades de inversión en el país», explicó Larumbe a Clarín.
La especialista agregó que la contratación de personal se concentra tanto en «posiciones financieras como en perfiles vinculados a automatización, mejora continua y tecnología, una combinación que sugiere que la evolución pasa por hacer del modelo uno más eficiente, escalable y estratégico».
Con exportaciones que se acercan a los US$ 10.000 millones anuales, la economía del conocimiento busca consolidarse como una fuente estructural de divisas para la Argentina. El desafío será sostener el crecimiento, atraer nuevas inversiones y avanzar hacia servicios cada vez más sofisticados, en un mercado global donde la competencia por el talento y la innovación es cada vez mayor.
