Los mercados financieros comenzaron la semana con una nueva señal de alarma para el Gobierno de Javier Milei. El riesgo país argentino escaló hasta los 675 puntos básicos, su nivel más alto en lo que va de 2026, en medio de otra jornada negativa para los bonos soberanos en dólares y una creciente cautela de los inversores frente al panorama económico y político.
El indicador elaborado por JP Morgan avanzó desde los 648 puntos registrados al cierre de la semana pasada y sumó 27 unidades durante las primeras operaciones del lunes. De esta manera, alcanzó su valor más elevado desde el 28 de octubre de 2025, cuando había llegado a 685 puntos, y profundizó una tendencia alcista que comenzó a mediados de julio.
La suba refleja el deterioro de las expectativas sobre la deuda argentina, en un contexto en el que el mercado vuelve a poner el foco sobre la capacidad de financiamiento del país, la evolución de las reservas del Banco Central y las elecciones presidenciales de 2027. Aunque el Gobierno mantiene su objetivo de reducir el indicador, los analistas advierten que la recuperación de la confianza podría demorar más de lo previsto.
Caen los bonos argentinos y el riesgo país alcanza un nuevo máximoLos títulos soberanos argentinos iniciaron la jornada con pérdidas generalizadas en los mercados internacionales. Los bonos Globales, emitidos bajo legislación de Nueva York, registraban una caída promedio del 0,5%, mientras que algunos papeles llegaron a retroceder más del 1% durante las primeras operaciones.
En el último mes, los bonos argentinos en dólares acumularon una baja promedio cercana al 5%, un movimiento que impulsó el incremento del riesgo país. En ese mismo período, el indicador avanzó aproximadamente 150 puntos básicos, equivalente a una suba del 28%.
El contraste con julio es significativo. El 10 de julio, el riesgo país había alcanzado un mínimo anual de 403 puntos, acercándose a la posibilidad de perforar la barrera de las 400 unidades. Sin embargo, desde entonces acumuló un incremento de 272 puntos básicos, lo que representa un deterioro cercano al 67% respecto de aquel piso.
La evolución también marca un cambio frente al escenario posterior a las elecciones legislativas de 2025. Antes de esos comicios, el indicador había superado los 1.000 puntos, pero la victoria de La Libertad Avanza impulsó una fuerte recuperación de los bonos y una reducción del riesgo hasta la zona de los 650 puntos.
Por qué vuelve a subir el riesgo país: las dudas económicas y las elecciones de 2027Los analistas coinciden en que la presión sobre los activos argentinos responde a una combinación de factores internacionales y locales. Entre ellos aparecen la volatilidad financiera global, las dificultades para consolidar la recuperación económica y la creciente atención sobre el escenario político de 2027.
Desde IEB señalaron que una eventual baja de las tasas internacionales podría favorecer la recuperación de los bonos soberanos. Sin embargo, remarcaron que, en el frente interno, serán determinantes los próximos indicadores de actividad económica y las encuestas de imagen política, especialmente si contribuyen a reducir la incertidumbre sobre la continuidad del programa económico.
Por su parte, GMA Capital Research advirtió: «Creemos que la volatilidad internacional castigó con fuerza a nuestro mercado y adelantó, antes de tiempo, la discusión electoral». La consultora sostuvo que la acumulación de reservas, el superávit fiscal y la desinflación siguen siendo fundamentales, pero que las novedades en el Congreso, el armado opositor y los indicadores de confianza ya comenzaron a influir sobre las decisiones de inversión.
En la misma línea, el economista Gustavo Ber afirmó a Infobae que «tras comprimirse hasta la zona de los 400 puntos básicos, el riesgo país argentino volvió a superar los 600 puntos básicos, lo que confirma que la convergencia no es lineal ni automática y depende tanto de los acontecimientos como de las expectativas».
Caputo, el swap con China y las dificultades para conseguir financiamientoLa evolución del riesgo país también quedó atravesada por las recientes declaraciones del ministro de Economía, Luis Caputo, durante sus encuentros con inversores internacionales en Bangkok, organizados por JP Morgan Chase. Allí, el funcionario reconoció la creciente atención del mercado sobre las elecciones presidenciales del próximo año y abordó las alternativas de financiamiento disponibles para la Argentina.
Según un informe de TSA Bursátil, Caputo ratificó que el país contempla utilizar el swap de monedas con China para afrontar vencimientos de deuda en caso de que no pueda continuar colocando Bonares en el mercado primario. Además, mencionó que la línea de financiamiento por US$ 20.000 millones con Estados Unidos permanece como una alternativa para amortiguar episodios de volatilidad financiera.
El ministro también obtuvo señales de respaldo de la directora del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del presidente del Banco Mundial, organismo que evalúa ampliar los recursos disponibles para el país. No obstante, las dificultades para reducir el riesgo país siguen condicionando las posibilidades de acceder al financiamiento internacional a tasas sostenibles.
Gustavo Ber advirtió que las tasas externas, la incertidumbre electoral, la necesidad de acelerar las compras de reservas y la debilidad del crédito interno conforman un escenario complejo. «Lo cierto es que hoy no se puede avanzar con financiamiento externo ni interno», sostuvo el economista, al referirse a las condiciones actuales del mercado.
Milei apuesta a bajar el riesgo país a 100 puntos, pero el mercado mantiene la cautelaMientras los bonos continúan bajo presión, Javier Milei mantiene una proyección optimista sobre la evolución del indicador. Durante una presentación ante la Cámara de Comercio de Estados Unidos, en Washington, el Presidente aseguró que espera que el riesgo país argentino perfore los 100 puntos básicos en algún momento de 2027.
En el mercado de deuda en pesos, en cambio, aparecieron algunas señales más favorables. Roberto Geretto, analista de Adcap Grupo Financiero, destacó a Infobae que el Tesoro logró un nivel de renovación de vencimientos del 136% en su última licitación y que el 60% del monto adjudicado correspondió a instrumentos con vencimiento posterior a las elecciones de 2027, lo que permitió aliviar parte de las obligaciones previstas para ese año.
Sin embargo, Geretto señaló que el Gobierno evitó convalidar un rendimiento superior al 12% para el Bonar AO29, un bono en dólares bajo legislación argentina. La resistencia a aceptar tasas más elevadas refleja las dificultades que enfrenta el equipo económico para recuperar el acceso al crédito en condiciones favorables, mientras el riesgo país se mantiene lejos de los niveles que el oficialismo espera alcanzar.
