El FMI redobla la presión sobre Argentina

El FMI redobla la presión sobre Argentina


La Argentina necesita realizar una reforma estructural en su sistema tributario para consolidar su situación fiscal. Al menos así lo considera la subdirectora del Departamento de Asuntos Fiscales del Fondo Monetario Internacional (FMI), Era Dabla-Norris.

La funcionaria resaltó que, si bien la disciplina fiscal fue un «pilar fundamental» del programa de estabilización que lleva adelante el Gobierno nacional, se ​necesitan más medidas ‌para mejorar la eficiencia tributaria y del gasto.

Entre las reformas clave mencionadas por Dabla-Norris, según informó Reuters, figuran «eliminar los gastos tributarios, o reducirlos, en particular las exenciones del Impuesto al Valor Agregado (IVA), ‌y normalizar los impuestos ​a los combustibles». 



Por último, remarcó que es importante «eliminar ​gradualmente otros tipos de ‌impuestos distorsivos de la economía ​y sustituirlos ​por un sistema tributario más sólido y una forma más duradera ​de recaudar ‌ingresos».

IVA, uno de los apuntadosNo es casualidad que el organismo internacional de crédito haya posado la mirada en el IVA, ya que es uno de los gravámenes que más aporta a la recaudación nacional. En efecto, representó casi el 32% de todos los ingresos del 2026.

Si se tiene en cuenta el conjunto de recursos, los otros dos grandes motores, que son el Impuesto a las Ganancias y los recursos de la Seguridad Social, están por debajo del IVA (el primero significa casi un 22% del total recaudado en 2026 y el segundo un poco más del 25%).



Sin embargo, pese a ser el tributo que más aporta en total (recordemos que está compuesto por una porción impositiva y otra que se obtiene en aduana) también es el que casi no creció en términos reales en lo que va del año.

Un informe elaborado por Nadin Argañaraz, titular del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), destacó que, a excepción del IVA impositivo de los meses de julio y septiembre, el resto de los componentes viajó por debajo de la inflación.

Incluso, pese a que en dos meses uno de los componentes subió en términos reales, el incremento no pudo traccionar lo suficiente como para revertir el acumulado por todo concepto. Así, para encontrar un mes en el que el IVA neto fue superior al IPC hay que remontarse a octubre de 2025.



Si se analiza la evolución de la recaudación bruta del impuesto durante el año 2026, se aprecia que la variación real interanual del acumulado habría sido negativa en septiembre en un 6,9%. 

«El análisis separado refleja que la recaudación del IVA DGA es la de mayor caída real, con un 18,4%. Por su parte, la de IVA DGI lleva una caída real interanual acumulada del 1,3%», añade el informe.



Como dato positivo, el trabajo de Argañaraz rescata el dato de que el retroceso interanual viene disminuyendo mes a mes, tanto para el componente impositivo como para el aduanero. 

«De una caída de 3,3% en enero, la recaudación de IVA DGI habría terminado septiembre cayendo un 1,3%. En el caso del IVA DGA, se arrancó con una caída del 30% real interanual en enero y septiembre habría terminado con una del 18%», concluyó.



Combustibles, el otro en la miraSi el letargo en el que está el IVA es un lado de la moneda, el que está en el lado opuesto es el impuesto que recaen sobre los combustibles, que fue uno de los que mejores performance tuvo en los últimos meses.  

Un informe elaborado por el Instituto Argentina Grande (IAG) destaca que desde que asumió el Gobierno libertario el monto fijo con el que se grava a los combustibles creció sistemáticamente por encima de la inflación. 

«En marzo estaba 118% arriba (en términos reales, es decir, descontando la inflación) del monto fijo que gravaba la nafta a fines del gobierno anterior», destaca y añade que «este aumento real hizo que el impuesto a los combustibles pasara de representar el 10% del precio final de la nafta en surtidor a representar el 20%».



En este sentido, el IAG remarcó que «el impuesto a los combustibles es el impuesto cuya recaudación más creció desde el cambio de gestión (por el aumento de los montos que se gravan)».

Pero hay más. Si se analizan los resultados en términos reales en lo que va del año, a excepción del mes de enero, todos los meses mostraron un crecimiento por arriba de la inflación, con picos que superaron el 35% (marzo).



El único factor que podría inquietar al FMI respecto del impuesto es la porción que significa respecto del total recaudado, ya que hablamos de un gravamen que apenas representa 3% en promedio.

Sin dudas, el sistema tributario argentino requiere una revisión integral, ya que en los últimos años sólo hubo modificaciones parciales que no respondieron a un plan general, sino más bien a ajustes de momento. 



No obstante, la mirada debería estar en el conjunto de tributos que se cobran en todos los niveles de gobierno (es decir, incluyendo también a las provincias y a los municipios) si el objetivo es realizar un cambio profundo.