Dólar y apps: el dato que explica por qué medio millón se volcó

Dólar y apps: el dato que explica por qué medio millón se volcó


El mercado laboral argentino atraviesa una paradoja: la desocupación se mantiene baja, pero el empleo registrado privado no logra despegar y el salario real todavía no recupera lo perdido. Según Luis Campos, investigador del Instituto de Estudios y Formación de la CTA Autónoma, y un informe de C-P Consultora, más del 65% del crecimiento de la actividad del último año provino de sectores como intermediación financiera e impuestos, que no generan, por sí solos, una demanda relevante de puestos de trabajo. En ese contexto se explica un fenómeno que crece a contramano del resto de la economía: la cantidad de personas que generan ingresos manejando para aplicaciones.

Conductores de apps en Argentina: de AMBA a 23 provinciasSegún datos de DiDi, más de medio millón de personas —entre auto y moto— empezaron a generar ingresos a través de la plataforma en el último año, un crecimiento del 25%. La compañía asegura que, actualmente, cada dos minutos alguien hace su primer viaje como conductor en el país. Lo distintivo de este ciclo no es solo la velocidad, sino la geografía: DiDi pasó de operar únicamente en el AMBA a tener presencia en 23 provincias y más de 350 ciudades, un salto que corre en paralelo a un cambio en el perfil del conductor. El 27% de los registrados supera los 45 años, los mayores de 60 son quienes más viajes hacen en promedio —2,5 veces más que el resto— y un 10% son menores de 25 que combinan la actividad con sus estudios. A la par de esa expansión, el marco regulatorio también empezó a moverse: en mayo, un fallo judicial equiparó las exigencias para Uber, Cabify y DiDi con las de taxis en CABA.

Economía gig: el negocio del leasing 0 km detrás del crecimientoEl atractivo económico es el primer motor: según la compañía, los conductores generan en promedio ganancias equivalentes a seis salarios mínimos, con casos que llegan a duplicar esa cifra. Pero el dato más relevante para entender el negocio de fondo es estructural: la alianza entre DiDi y Autonomy, una empresa que ofrece leasing para acceder a autos 0 kilómetro. En lugar de depender del crédito bancario tradicional —históricamente restrictivo en la Argentina—, el esquema transforma el pago de un alquiler semanal en cuotas que derivan en la compra del vehículo, complementado con capacitaciones y revisiones técnicas. Es un canal de financiamiento alternativo que resuelve uno de los principales cuellos de botella del sector: el acceso al vehículo.



Este no es un desafío exclusivo de DiDi: Uber, por su parte, desarrolló su propio acuerdo con la empresa DeRentas para un esquema paralelo de «Rent to Own». Es decir, más de una plataforma de movilidad identificó el mismo cuello de botella para crecer —la falta de acceso al vehículo— y salió a resolverlo con socios de financiamiento propios. A esto se suma DiDi Élite, un programa de fidelización con beneficios por sistema de puntos —descuentos en combustible, entradas a fútbol, encuentros con jugadores— pensado para sostener el compromiso del conductor más allá del incentivo monetario.

Mujeres conductoras en Patagonia: la otra cara del fenómenoLa expansión territorial no es uniforme, y ahí aparece un dato propio: en Río Negro, una de cada cuatro personas que conduce en la plataforma es mujer (25%), seguida por Chubut (24%), Neuquén (22%) y Tierra del Fuego (20%), muy por encima del 15% nacional. La explicación remite a la estructura productiva regional: Neuquén encabeza el ranking de ingresos privados del país, con sueldos que superan los $3,2 millones brutos mensuales, pero según el Instituto Argentino del Petróleo y Gas y la consultora Grow, solo el 18% de los puestos en Oil & Gas están ocupados por mujeres, proporción que cae a 4,3% en roles operativos. En Chubut, la brecha salarial de género en producción primaria ronda el 48%. A eso se suma la carga de cuidado: según el INDEC, el 93,6% de las mujeres patagónicas realiza trabajo no remunerado, frente al 77% de los varones. Entre las conductoras de DiDi en la región, el 70% es la principal fuente de ingresos de su hogar y el 76% son madres.

Empleo informal en Argentina: ¿hasta dónde puede crecer la economía gig?El propio sector reconoce que este «refugio» tiene un límite. Según datos de Econviews, las búsquedas para trabajar con Uber, Cabify, DiDi, Rappi y PedidosYa crecieron 30% durante 2025, mientras el universo de trabajadores asociado a esas plataformas aumentó 23%. A comienzos de año, el periodista Jorge Liotti ya había advertido sobre el riesgo de saturación del esquema: a medida que crece la base de conductores, el ingreso por viaje tiende a bajar, porque la oferta supera el ritmo de crecimiento de la demanda. En algún punto, coinciden los especialistas, la capacidad de estas plataformas para absorber a quienes no encuentran lugar en el mercado formal deja de ser infinita.



El crecimiento de los conductores de apps combina dos lecturas que no se excluyen. Por un lado, es una alternativa genuina de ingresos, con un modelo de negocio que innova en financiamiento —el leasing de 0 km— y fidelización, algo especialmente visible en regiones donde el mercado laboral formal es más desigual, como Patagonia. Por otro, es un termómetro de las dificultades del empleo registrado para crecer. Mientras el mercado formal no logre generar una demanda de trabajo genuina, la economía gig seguirá siendo, para medio millón de argentinos, la puerta de entrada más accesible al ingreso propio, aunque los propios especialistas del sector ya avisan que esa puerta no se puede agrandar indefinidamente.