Flybondi al límite: pidió el concurso de acreedores con US$ 120 millones de deuda y casi sin vuelos

Flybondi al límite: pidió el concurso de acreedores con US$ 120 millones de deuda y casi sin vuelos


La crisis financiera y operativa de Flybondi entró en una nueva etapa. Después de meses de cancelaciones masivas, reclamos de pasajeros y problemas con acreedores, la compañía solicitó formalmente el concurso preventivo para intentar ordenar un pasivo estimado en US$ 120 millones.

La presentación de FB Líneas Aéreas S.A. quedó radicada en el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N° 24, Secretaría N° 47. La decisión era esperada desde hacía semanas dentro del sector aerocomercial y permitirá a la empresa intentar renegociar sus obligaciones bajo supervisión judicial.

Flybondi casi dejó de volarEl deterioro operativo se profundizó durante los últimos meses. Desde el 1° de julio, Flybondi habría realizado apenas el 17,7% de los vuelos que tenía programados, según datos de Failbondi, una plataforma que monitorea las cancelaciones de la aerolínea.



En agosto, la compañía realizó solamente 18 vuelos y transportó a 1.865 pasajeros. Según datos de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), su participación en el mercado doméstico pasó del 17% de un año atrás a apenas 0,1%.

Miles de pasajeros afectados todavía esperan respuestas por sus pedidos de devolución, mientras el servicio de atención al cliente dejó de funcionar y el sitio oficial ya no se encuentra disponible. Las agencias de viajes también habían dejado de comercializar sus pasajes.

Deudas por US$ 120 millones y cuentas embargadasLa situación financiera es otro de los principales frentes de la crisis. Flybondi acumula pasivos por aproximadamente US$ 120 millones y desde agosto mantiene sus cuentas bancarias embargadas por casi $1.500 millones a pedido de ARCA.



A esto se suman pedidos de quiebra, entre ellos el presentado por el Hotel Presidente, retrasos en los contratos de leasing de los aviones y obligaciones pendientes con proveedores de servicios financieros.

Cuando el concurso quede formalmente abierto también se espera la presentación de más de 1.000 extrabajadores que reclaman indemnizaciones y retiros voluntarios homologados por el Servicio de Conciliación Laboral Obligatoria (Seclo). La plantilla de la compañía quedó reducida a unos 300 empleados y Flybondi no cuenta con aviones propios ni inmuebles que pueda utilizar como activos para negociar sus deudas.

El rol de COC Global y Leonardo ScatturiceEl proceso se produce después del ingreso de COC Global Enterprise, grupo encabezado por el empresario Leonardo Scatturice, a mediados de 2025. Desde entonces se redujo la estructura de Flybondi y se renovó la conducción de la empresa, aunque el traspaso accionario todavía no se habría completado formalmente.



Cartesian Capital Group, histórico inversor de la low cost, mantiene la posición mayoritaria en la sociedad. COC Global había anunciado un aporte de US$ 70 millones y sostiene que esos fondos fueron desembolsados en carácter de aportante financiero y no como accionista.

La situación llevó al grupo a amenazar en agosto con iniciar acciones legales en Argentina y en el exterior para regularizar el traspaso. El concurso de Flybondi, además, tramitará de manera independiente al de OCA, otra compañía controlada por COC Global que se encuentra concursada desde junio de 2025.

El concurso, la apuesta para evitar la quiebraLa presentación judicial busca darle a Flybondi un marco para negociar con sus acreedores y evitar un escenario de quiebra. El desafío será particularmente complejo por el nivel de endeudamiento, la fuerte reducción de sus operaciones y la falta de activos propios relevantes.



Los problemas financieros incluso alcanzaron acuerdos comerciales por fuera del sector aerocomercial. Flybondi y OCA se habían convertido en auspiciantes de Gimnasia, con desembolsos iniciales superiores a US$ 400.000 y pagos comprometidos durante 2026, aunque el club reclama incumplimientos.

Ahora, la apertura formal del concurso marcará el comienzo de una etapa decisiva para la low cost: los distintos acreedores podrán presentarse para verificar sus créditos mientras la compañía intenta reestructurar una deuda que se acumuló en paralelo a la virtual paralización de sus vuelos.