Vaca Muerta y mucho frío: el combo perfecto que despierta el interés de las empresas tecnológicas por la Patagonia

Vaca Muerta y mucho frío: el combo perfecto que despierta el interés de las empresas tecnológicas por la Patagonia


Hace algunas semanas, salió a la luz que un grupo de multimillonarios extranjeros está construyendo un búnker en Mendoza para sobrevivir a una posible guerra nuclear. 

Pero, pese a esa cuestión en particular, el interés por nuestro país va mucho más allá: en pleno desarrollo de la Inteligencia Artificial, la Patagonia argentina ya está en pleno radar de los gigantes tecnológicos que buscan instalar mega centros de datos.

Pero la decisión no es azarosa, sino que las Big Tech son atraídas por una combinación difícil de encontrar en otras regiones del mundo: clima frío, energía renovable, Vaca Muerta y grandes extensiones de tierra disponibles.



En términos generales, mientras las grandes tecnológicas, conocidas como hyperscalers, aceleran la construcción de granjas de servidores en todo el planeta, al mismo tiempo chocan con crecientes campañas en contra estos proyectos.

Pero, a diferencia de lo que ocurre en Estados Unidos, donde la oposición suele apuntar a la presión sobre las redes eléctricas, el impacto ambiental y el posible aumento de tarifas, en Argentina todavía no existe un rechazo masivo porque los grandes data centers aún no forman parte de la vida cotidiana de la población.

La Patagonia, el nuevo imán para inversiones digitalesEspecíficamente, la Patagonia combina montañas, desiertos y glaciares con una condición cada vez más valiosa para la economía digital: disponibilidad de energía y bajas temperaturas. 



Por ejemplo, en la provincia de Neuquén, la generadora Pampa Energía impulsa un proyecto para instalar un centro de datos junto a su central térmica Loma de la Lata.

Según explicó Rubén Turienzo, director comercial de electricidad de la compañía, el complejo podría consumir hasta 500 megavatios y se abastecería con energía proveniente de Vaca Muerta, una de las mayores formaciones de shale gas del mundo, lo que lo convertiría en una infraestructura de escala global.

El área elegida, sin embargo, no está vacía de tensiones: allí viven familias mapuche que históricamente mantuvieron conflictos con empresas energéticas. 



Pampa comenzó a estudiar el proyecto, que no había trascendido hasta ahora, luego de recibir consultas a comienzos de este año sobre eventuales desarrollos de data centers.

Vaca Muerta

¿Las reformas de Milei atraen inversiones?El renovado interés por Argentina llega en un contexto de supuesta mayor estabilidad macroeconómica gracias a las reformas del gobierno de Javier Milei que, desde su asunción en diciembre de 2023, logró atraer inversiones de peso en petróleo y minería a través del régimen RIGI, que ofrece beneficios impositivos y estabilidad regulatoria, al tiempo que profundiza el alineamiento con Estados Unidos. 



«Hace dos años, nadie hablaba de Argentina», dijo Steve Sasse, vicepresidente para América Latina de datacenter Hawk, una firma de inteligencia de mercado con sede en Texas.

El proceso ya tuvo hitos concretos: en octubre pasado, OpenAI anunció que se asociará con la firma local Sur Energy para desarrollar un centro de datos alimentado con energía limpia, con una inversión que podría llegar a US$ 25.000 millones y una capacidad de hasta 500 MW. 

Más tarde, en julio, la agencia de comunicaciones argentina dijo que planea crear una segunda estación de aterrizaje de cable de fibra óptica para volver a la Patagonia más atractiva para este tipo de instalaciones.



«Todos están buscando energía, por eso los desarrolladores internacionales están mirando a Argentina», dijo Hadassa Lutz, cofundadora de Cloud2Ground, una consultora estadounidense especializada en centros de datos. «Pero decir que tenés energía no alcanza», agregó. 

Algunos inversores, de todos modos, prefieren esperar señales políticas más claras y observan tanto las elecciones presidenciales de 2027 como el avance del llamado Super RIGI, un esquema legislativo que Milei promueve con mayores reducciones impositivas.

«Si esa incertidumbre se aclara y ahora tenemos una opción financiable en Argentina, los inversores asumirán el riesgo», afirmó Lutz.



 

Neuquén, Chubut y Buenos Aires: los focos en disputaPampa Energía ya cotiza precios de energía para los interesados y espera alcanzar acuerdos preliminares hacia fines de 2026, según Turienzo. La primera etapa que buscan varios inversores sería más acotada, de entre 20 MW y 40 MW, antes de escalar. La infraestructura eléctrica necesaria para llegar a 500 MW rondaría los US$ 900 millones. 

Neuquén ofrece un clima frío que reduce los costos de enfriamiento y acceso tanto a energía hidroeléctrica como al gas de Vaca Muerta, señaló Rubén Etcheverry, secretario del consejo de desarrollo de la provincia: «Lo que imaginamos es un clúster o ecosistema de centros de datos, donde una vez instalada la primera planta se disipen prejuicios y riesgos».



Etcheverry recibió consultas de distintos actores, entre ellos FlexDomes, una empresa estadounidense de data centers verdes que busca inversores para un proyecto en Neuquén. 

Según Gabriel Obrador, representante de la firma en Argentina, la primera etapa demandaría US$ 1.400 millones para una carga informática de 120 MW y se abastecería con energía de Vaca Muerta.

En paralelo, en la provincia de Chubut, la empresa polaca Green Capital informó en julio que proyecta un centro de datos que en una primera etapa alcanzaría 300 MW, con una inversión de US$ 3.000 millones, aunque podría escalar luego hasta 3.000 MW, de acuerdo con Marta Złotkowska, responsable de desarrollo internacional y data centers. 



La firma alquila actualmente unas 501 millas cuadradas de tierra al sur de Trelew para construir parques eólicos y solares —con la meta de evitar el uso de la red nacional—, aunque todavía necesita inversores y planea solicitar un régimen de promoción en 2027.

Pero las provincias del interior no son las únicas que están recibiendo oportunidades, ya que también el conurbano bonaerense aparece en el mapa: Pampa Energía acordó brindar 30 MW para la primera etapa de un data center en una zona franca de Bahía Blanca, ciudad reconocida por su potencia eólica. 

Pero, más allá del atractivo energético y climático, Argentina todavía enfrenta obstáculos relevantes en infraestructura y conectividad. En este sentido, la distancia geográfica, la falta de nodos robustos de fibra y las limitaciones del sistema eléctrico siguen siendo factores que frenan decisiones de inversión.