Argentina dio otro paso clave hacia el regreso de la Fórmula 1 después de 28 años. El presidente de la Federación Internacional del Automóvil (FIA), Mohammed Ben Sulayem, respaldó la posibilidad de que el país vuelva a recibir a la máxima categoría y al Rally Mundial, aunque aclaró que el proyecto todavía deberá cumplir exigencias técnicas, demostrar su viabilidad comercial y encontrar un lugar dentro de un calendario internacional con cupos limitados.
La visita del dirigente emiratí se produjo en el marco del Congreso Americano de la FIA 2026, celebrado en Buenos Aires por primera vez en 15 años. Durante su estadía, Ben Sulayem se reunió con autoridades nacionales y porteñas, y conoció el plan de renovación integral del Autódromo Oscar y Juan Gálvez, escenario que albergó por última vez el Gran Premio de Argentina en 1998.
«La Argentina se lo merece porque tiene historia y trayectoria. El amor por el motor es enorme y la situación económica actual alienta a captar estos grandes eventos», sostuvo el máximo dirigente de la FIA ante la expectativa de que Franco Colapinto pueda competir como local en el futuro.
Sin embargo, Ben Sulayem explicó que su respaldo no garantiza por sí solo el retorno de la categoría. «Emocionalmente es un ‘sí, sí, sí…’, pero racionalmente hay que atravesar un proceso. Hay un plan de negocios y un tema de cupo en el calendario», advirtió. Además, fue contundente sobre la competencia entre las diferentes sedes: «Si la Argentina entra, alguien tiene que salir. Entonces tenemos que ver cómo se acomoda y evaluar cuáles son las prioridades».
La FIA tiene a su cargo la homologación de los circuitos y la supervisión de los estándares deportivos y de seguridad, pero la promoción y organización comercial de las carreras depende de Formula One Management y del Formula One Group. Por esa razón, además de completar las obras y obtener la aprobación técnica, Buenos Aires deberá presentar un proyecto económico sostenible, encontrar un promotor y negociar una fecha dentro del calendario.
Pese a esas condiciones, el dirigente consideró que el regreso podría resultar beneficioso para ambas partes. «No hablo solo por un tema emocional; como negocio también. Sería muy bueno para la Argentina y también para nosotros como categoría», aseguró. Sus declaraciones representaron una señal favorable para una iniciativa que hasta el momento se encontraba principalmente en la etapa de infraestructura y posicionamiento internacional.
El presidente Javier Milei también aprovechó la apertura del congreso para pedir públicamente el regreso de las principales competencias del automovilismo mundial. «La Argentina que vuelve a ser sede de la FIA es la misma Argentina que tiene todas las condiciones para volver a recibir a la Fórmula 1 y al Rally Mundial en su calendario», afirmó ante los representantes de los clubes miembros de la federación.
Milei recordó que el país recibió a la Fórmula 1 durante diferentes etapas de las décadas de 1950, 1970 y 1990, y destacó que la pasión local por el automovilismo permaneció intacta desde la última carrera. «Me animo a invitarlos a soñar conmigo. Queremos ver a Colapinto en el país», expresó. En abril de 2026, el piloto argentino ya había reunido a unas 600.000 personas durante una exhibición con un monoplaza de Alpine en las calles de Palermo.
En paralelo, el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, le presentó personalmente a Ben Sulayem el proyecto de transformación del Autódromo Oscar y Juan Gálvez. La obra alcanzó un 60% de avance, contempla una inversión de US$ 150 millones y es considerada la más importante de la historia del circuito porteño.
«Estamos haciendo la inversión más importante en la historia del Autódromo de la Ciudad. Soñamos con la vuelta de la Fórmula 1 y por eso estamos transformando por completo la pista y las instalaciones para que cumpla con todas las exigencias y sea un ícono de Buenos Aires en el mundo», señaló Macri, acompañado por el jefe de Gabinete, Gabriel Sánchez Zinny, y el secretario de Deportes, Fabián «Chino» Turnes.
El nuevo trazado proyectado para los autos tendrá 4,87 kilómetros, 15 curvas y una recta principal en la que los monoplazas podrán superar los 340 kilómetros por hora. A su vez, el complejo estará preparado para recibir a más de 150.000 espectadores y contará con un paddock renovado, nuevas tribunas, mejoras generales de infraestructura y un nuevo kartódromo.
Avanzan las obras del Autódromo Oscar y Juan Gálvez. El año que viene ya vuelve el MotoGP. Y cada día está más cerca el regreso de la F1. pic.twitter.com/6bihGWo6UI— Jorge Macri (@jorgemacri) August 4, 2026
Los trabajos en ejecución incluyen la colocación de pianos de hormigón, una nueva carpeta asfáltica, movimiento de suelos, preparación de las calles de servicio, hormigonado de los muros de contención, construcción de desagües pluviales y un nuevo túnel por debajo de la pista. También se completó la demolición de una tribuna en el sector de la horquilla para extender el circuito y adaptarlo a los parámetros internacionales de velocidad y seguridad. Según el Gobierno porteño, la nivelación de la pista ya alcanzó el 98%.
La remodelación se había puesto en marcha inicialmente para concretar el regreso del MotoGP, pero fue diseñada con la intención de que buena parte de la infraestructura también sirva para una futura candidatura de Fórmula 1. El proyecto cuenta con la participación del ingeniero alemán Hermann Tilke, especialista en el diseño y la modernización de circuitos internacionales, cuya intervención ya había sido anticipada durante la presentación de las obras del autódromo.
El Gran Premio de MotoGP ya está confirmado para abril de 2027 y marcará el regreso del campeonato mundial de motociclismo a Buenos Aires después de 28 años. La competencia será la primera gran prueba internacional para el renovado escenario porteño y permitirá evaluar su capacidad operativa, logística y de recepción de público. La Ciudad, que ese mismo año será reconocida como Capital Mundial del Deporte, considera el evento como un paso previo dentro de su objetivo de recuperar la Fórmula 1.
«El único autódromo del país que puede recibir a la Fórmula 1 es el de la Ciudad», afirmó Macri. El mandatario porteño también sostuvo que la ubicación de Buenos Aires, su infraestructura urbana y la pasión del público pueden volverla competitiva frente a otras sedes interesadas en incorporarse al campeonato.
La transformación del Gálvez no se limita al automovilismo. El plan apunta a convertir el predio en un gran polo de entretenimiento, turismo y desarrollo económico, con capacidad para recibir carreras nacionales e internacionales, recitales, congresos, maratones y otros acontecimientos multitudinarios.
De acuerdo con las estimaciones difundidas por el Gobierno porteño, un Gran Premio de Fórmula 1 puede generar un impacto promedio de US$ 150 millones en turismo, hotelería y gastronomía. No obstante, antes de convertir el respaldo de la FIA en una carrera confirmada, Argentina deberá finalizar las obras, lograr la homologación del circuito, consolidar un plan de negocios y alcanzar un acuerdo comercial que le permita ingresar a uno de los calendarios más disputados del deporte mundial.
Los argentinos sueñanan con ver a Colapinto competir en nuestro país. (Foto: El Economista).
