Caputo y un fuerte respaldo de Bessent cuando la dolarización empieza a tomar más temperatura

Caputo y un fuerte respaldo de Bessent cuando la dolarización empieza a tomar más temperatura


Luis Caputo tuvo su mano a mano con Scott Bessent en medio de las turbulencias financieras en los mercados y de la necesidad de la Argentina de ratificar el respaldo del Tesoro de Estados Unidos de cara al año electoral de 2027. Mucho se habla sobre qué ocurrirá con la relación entre Donald Trump y Javier Milei después de las elecciones de medio término en Estados Unidos. Por eso, la foto de Caputo con Bessent funciona como una señal hacia el mercado de que habrá un blindaje internacional para el país ante una eventual corrida cambiaria.

El dato de la compra de dólares de julio, que superó los US$ 3.000 millones, llamó la atención a los banqueros. Dicen que esos números se repetirán cuando se conozcan los datos de agosto. No fue solo un efecto del Mundial sino una dolarización que se empieza a notar y que crecerá en los próximos meses. Caputo sabe, aunque lo niegue, que habrá una pulseada cambiaria y busca dar todas las señales de que el apoyo de Bessent y de EEUU está intacto. 

La reunión bilateral entre Bessent y Caputo duró 20 minutos. El secretario del Tesoro incluso tuvo la oportunidad de hacer público un elogio hacia la Argentina de Milei. «Argentina está liderando una oportunidad histórica en el hemisferio occidental», destacó Bessent. 



«Si analizamos en detalle la última elección del presidente Milei, vemos que los sectores más pobres de la sociedad y los jóvenes -que antes se inclinaban por la izquierda- le dieron su apoyo. Así que, como usted mencionó, estamos viendo cambios en Argentina, Bolivia, Colombia, Chile y Ecuador, y creo que veremos muchos más casos similares», apuntó ante la pregunta de Larry Kudlow, economista conservador y ex director del Consejo Económico Nacional de Estados Unidos. Si bien el respaldo de Bessent se deberá confirmar en 2027, el antecedente es optimista. El 9 de octubre de 2025, el secretario del Tesoro de EEUU anunció en X un swap de divisas de US$ 20.000 millones con el banco central de Argentina. Específicamente, el Departamento del Tesoro acordó comprar hasta 20.000 millones de dólares en pesos al banco central argentino a cambio de dólares estadounidenses, utilizando recursos del Fondo de Estabilización Cambiaria (ESF, por sus siglas en inglés) del Departamento. El acuerdo le da al gobierno argentino acceso a dólares estadounidenses y respalda el valor del peso.

Lo que se ve de la demanda de divisas es que los argentinos están buscando dólares y no pesos. O sea, que la demanda de pesos está estancada y que la dolarización está creciendo, un dolor de cabeza potencial. Si bien está lejos de los más de US$ 5.000 millones durante la corrida del 2025, que en agosto se mantenga en torno a los US$ 3.000 millones (según banqueros) no es una buena noticia. Desde uno de los bancos privados más fuertes en el mercado cambiario argentinos, estimaron que la dolarización 2027 podría llegar a los US$ 42.000 millones. Esto es US$ 10.000 millones adicionales a lo que sucedió en 2025.

De ahí que será clave la bala de plata que tiene el Gobierno con Bessent. Pero distintos congresistas en Estados Unidos vienen criticando el apoyo incondicional de Bessent y Trump a Milei. En el último informe elevado al Congreso de ese país, advierten que «la principal fuente de moneda extranjera de Argentina es el saldo restante de su línea de swap de divisas con Estados Unidos».



«Los activos en moneda extranjera del banco central están en gran medida compensados por pasivos en moneda extranjera, y Argentina no cuenta con un superávit comercial sólido que genere entradas de divisas. Si el gobierno de Milei se encuentra sin las divisas adecuadas para hacer pagos de deuda y sostener los objetivos de su política cambiaria, probablemente enfrentará decisiones difíciles, como si declarar el incumplimiento (default) de su deuda por décima vez o permitir mayor flexibilidad en el valor del peso», sostiene.

Bajo ese escenario, apunta un informe del Congreso, el gobierno podría buscar apoyo financiero adicional de Estados Unidos, el FMI u otros prestamistas oficiales. «Las perspectivas de conseguir dicho apoyo no son claras. La disposición del FMI a extender apoyo adicional a Argentina está en duda, dado el nivel de exposición que enfrenta con Argentina en relación con otros gobiernos miembros», advierten.

«La administración Trump ha utilizado la flexibilidad que le otorgó el Congreso para reforzar las reservas de divisas de Argentina, una medida que los miembros del Congreso han debatido. Queda por verse en qué medida el Congreso apoyará u objetará las acciones de la Administración Trump para brindar apoyo económico a Argentina», concluyeron.