Caputo habilita créditos en dólares para todas las empresas y busca mover US$ 6.000 millones

Caputo habilita créditos en dólares para todas las empresas y busca mover US$ 6.000 millones


El Gobierno anunció una nueva flexibilización de los créditos en dólares para ampliar el financiamiento al sector privado y movilizar parte de los casi US$ 6.000 millones que los bancos tienen disponibles en moneda extranjera. El cambio permitirá que todas las empresas puedan acceder a préstamos en dólares, incluso aquellas cuyos ingresos estén exclusivamente en pesos, aunque con límites especiales para reducir el riesgo cambiario. La decisión profundiza una flexibilización que el BCRA ya había iniciado en junio.

Créditos en dólares: qué cambia para las empresasEl nuevo esquema establece que los préstamos otorgados a compañías que no generan divisas no podrán superar, en conjunto, el 15% de los depósitos en dólares de cada banco. Además, tendrán mayores exigencias de capital y las entidades deberán evaluar la capacidad de pago de los deudores frente a distintos escenarios de variación del tipo de cambio. «Nos parece macroprudencialmente lo más razonable», sostuvo Luis Caputo, quien explicó que la modificación respondió a reclamos empresarios: «Fue un pedido de las industrias. Nos venían pidiendo una mayor flexibilidad en esto».

Hasta ahora, el financiamiento en moneda extranjera estaba concentrado fundamentalmente en compañías generadoras de dólares o empresas respaldadas por firmas que sí los generaban. Con la modificación, podrán acceder todas las personas jurídicas. Entre los sectores que impulsaron el cambio aparecen la construcción y la industria automotriz. Según Caputo, los depósitos en dólares superan los US$ 40.000 millones, mientras los préstamos rondan los US$ 24.700 millones, lo que deja una capacidad adicional estimada en US$ 5.800 millones. La apuesta oficial también forma parte de la estrategia para atraer al sistema financiero los dólares que los argentinos mantienen fuera de los bancos.



Más dólares al mercado y presión para bajar las tasasLas empresas que reciban esos créditos estarán obligadas a liquidar los dólares y convertirlos a pesos en el mercado cambiario, lo que podría generar una oferta adicional de entre US$ 3.000 millones y US$ 6.000 millones, e incluso alcanzar los US$ 10.000 millones si siguen creciendo los depósitos. El Gobierno también espera que la medida ayude a bajar las tasas en pesos: si parte de las compañías pasa a financiarse en dólares, disminuiría la demanda sobre el crédito en moneda local. El cambio supone además una revisión de las restricciones surgidas después de la crisis de 2001. Santiago Bausili cuestionó ese esquema: «Es cierto, se preservó un sistema financiero de un riesgo de descalce, pero cuando uno observa la evolución en el tiempo, se preservó un sistema financiero que es de los más chicos del mundo. Entonces, preservamos la nada misma».

Caputo habló de la mora y cuestionó tasas de hasta 700%Caputo también abordó el problema de la morosidad de las familias y aseguró que los bancos comenzaron a refinanciar deudas a tres años y con tasas de entre 20% y 25%. «Los bancos han tenido una muy buena predisposición. Están extendiendo esto a tres años a tasas de entre 20% y 25%, con lo cual están haciendo ese esfuerzo y creo que hay que valorarlo», afirmó. Sobre proveedores de crédito que aplican costos financieros de hasta 700%, fue contundente: «Si están cobrando tasas del 700% y 400%, obviamente que son tasas abusivas». Sin embargo, descartó una intervención oficial: «Hoy no hay nada que les impida hacerlo […] Es un tema entre privados». Y agregó: «No creo que puedan mantener realmente un negocio cobrando tasas de ese tipo».

El FGS podría utilizarse para impulsar los créditos hipotecariosEl ministro confirmó además que el Gobierno estudia utilizar recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Anses para generar financiamiento de largo plazo y potenciar los créditos hipotecarios. Una alternativa es que el FGS licite plazos fijos a dos, tres, cuatro o cinco años, permitiendo que los bancos compitan por esos recursos y consigan fondeo de mayor duración. «Hoy, en nuestro mercado de capitales, que es prácticamente inexistente, no hay depósitos a largo plazo. Entonces, el problema que enfrentan los bancos es que las hipotecas son a muy largo plazo y el fondeo de ellas es a 30 días», explicó Caputo. La propuesta todavía está en estudio junto con Capital Humano, el FGS y las entidades financieras, y por ahora no se definieron ni el monto ni la fecha de implementación.