Un dato hasta ahora poco conocido aparece en los balances de Naranja X: cuánto pagan las empresas que compran las carteras de clientes que dejaron de pagar.
Y los números sorprenden.
El 26 de febrero, EXI compró a Naranja X una cartera con deudas por $1.161 millones.
¿Cuánto pagó? Apenas $53,4 millones: 4,6% de su valor nominal. Un mes después volvió a comprar: $396 millones de deuda por $16 millones.
Y TFIN, identificada en el propio balance como «EXI GROUP», adquirió otros $1.588 millones nominales por $64,5 millones.
Sólo en esas tres operaciones: $3.145 millones en deudas nominales. Precio de compra: $134 millones.
Aproximadamente 4 pesos por cada 100 pesos de deuda.
No se trata simplemente de estudios contratados para perseguir morosos. Las carteras son cedidas «sin recurso»: el comprador adquiere el activo y asume sus riesgos y beneficios.
El negocio crece al mismo tiempo que se profundiza otro fenómeno en el GBA: se multiplicaron las denuncias de consumidores endeudados por hostigamiento y maltrato durante las cobranzas.
Relatan llamados insistentes, mensajes intimidatorios, amenazas de supuestos embargos y, en algunos casos, contactos con familiares o lugares de trabajo.
Los fiscales bonaerenses ya reconocen públicamente el crecimiento de las prácticas abusivas de cobranza y aseguró que está aplicando multas.
Con familias cada vez más endeudadas, detrás de la mora se consolidó un mercado enorme de compra y recupero de deudas.
Si una deuda de $100 puede ser vendida por alrededor de $4, ¿cuánto termina reclamándole después el nuevo acreedor a la familia endeudada?
