UEFA, AFC y Concacaf acusan a Infantino de engaño

UEFA, AFC y Concacaf acusan a Infantino de engaño

UEFA, AFC y Concacaf se plantan contra Gianni Infantino. Tras el intento de privatizar parte del negocio de los Mundiales, las tres confederaciones denunciaron «engaño» y exigieron una investigación independiente.

Una coalición integrada por la UEFA, la AFC y la Concacaf denunció formalmente a Gianni Infantino por «engaño» y una grave «pérdida de confianza», tras el fallido intento de privatizar parte del negocio de los Mundiales mediante el proyecto FIFA Forward Enterprise.

El conflicto interno escaló tras la revelación de una propuesta que buscaba captar hasta 4200 millones de dólares mediante la venta de una participación minoritaria en una compañía valuada en 20 000 millones. Aunque la FIFA retiró el plan y ofreció disculpas por los «errores» procedimentales, los presidentes de las tres confederaciones —Aleksander Ceferin (UEFA), Salman bin Ibrahim Al Khalifa (AFC) y Víctor Montagliani (CONCACAF)— calificaron la maniobra como una «falla de criterio» deliberada destinada a limitar el escrutinio institucional.

El documento conjunto sostiene que la disputa trasciende lo económico y se centra en la integridad de quienes lideran el organismo. «No es la conducta de un custodio del juego, sino de alguien que cree que el juego le debe responder a él», sentenciaron los firmantes. La crítica apunta directamente a la gestión de Infantino y del secretario general Mattias Grafström, cuestionando la opacidad de la reciente reunión de crisis celebrada en Rabat, Marruecos, donde no participaron miembros del Consejo ni representantes de las asociaciones nacionales.

Ante la promesa de la FIFA de realizar una revisión interna, las confederaciones exigieron que el análisis sea conducido por un tercero totalmente independiente. «La administración de FIFA no debería desempeñar ningún papel en la revisión», señalaron, argumentando que una pesquisa interna carece de las garantías necesarias de autonomía. Este posicionamiento conjunto altera el mapa de poder de cara a las elecciones de marzo de 2027, donde Infantino busca un cuarto mandato, mientras el bloque opositor advierte que el liderazgo «no es una posesión, sino un deber de servicio».