Los pasajeros que llegan a la Ciudad de Buenos Aires en tren y luego combinan con el subte comenzaron a pagar más desde agosto, tras un cambio en la Red SUBE que eliminó la bonificación del 50% en el segundo tramo del viaje. La medida reavivó la disputa entre el Gobierno nacional y la administración porteña por quién debe financiar los subsidios al transporte en el AMBA.
Hasta ahora, dentro de la ventana de integración tarifaria, el usuario pagaba la tarifa completa en el primer viaje y accedía a 50% de descuento en el segundo y 75% desde el tercero. Con el nuevo esquema, esa ventaja deja de aplicarse cuando el recorrido comienza en un tren y continúa en el subte porteño.
Qué descuentos de la Red SUBE siguen vigentesLa modificación no elimina por completo el sistema de integración. Según explicaron desde la Ciudad, los descuentos continúan cuando las combinaciones se realizan entre servicios bajo jurisdicción porteña, incluido el subte y las 27 líneas de colectivos transferidas a la administración local. Para acceder a las bonificaciones, los viajes deben completarse dentro de un período máximo de 120 minutos.
En esas combinaciones se mantiene el siguiente esquema:
Primer viaje: tarifa completa.Segundo viaje: 50% de descuento.Desde el tercer viaje: 75% de descuento.También siguen vigentes los beneficios para determinados grupos de pasajeros, entre ellos la Tarifa Social, las tarifas Maestro y Estudiantil, el Boleto Educativo, los pases para personas con discapacidad y trasplantadas, y el boleto gratuito para jubilados, pensionados y retirados de las Fuerzas Armadas y de Seguridad.
La Ciudad responsabiliza a Nación por el cambioLa eliminación del descuento volvió a enfrentar a las dos administraciones por el financiamiento del transporte metropolitano. Desde el Gobierno porteño sostienen que Nación dejó de cubrir desde octubre de 2024 el costo de las combinaciones entre servicios pertenecientes a distintas jurisdicciones y que, durante los últimos meses, la Ciudad absorbió esos recursos para evitar trasladarlos directamente a los pasajeros.
Según la explicación de Uspallata, mantener indefinidamente ese esquema dejó de ser sostenible desde el punto de vista fiscal. Por eso, la administración porteña decidió conservar las bonificaciones solamente cuando todos los medios utilizados durante el recorrido se encuentran dentro de su jurisdicción.
Nación rechaza la explicación porteñaLa Casa Rosada dio una versión diferente y atribuyó directamente la eliminación del beneficio a la Ciudad. «El subsidio de Red SUBE para subtes siempre fue absorbido por la Ciudad, Nación solo subsidió los colectivos», señalaron fuentes del Gobierno nacional.
Desde Nación vincularon además la discusión con la estrategia de reducir subsidios y transferir la responsabilidad financiera de los servicios a cada jurisdicción. «La política de la Nación fue bajar la cantidad de subsidios y dejar de administrar transportes que no son de jurisdicción propia, sería como manejar el transporte de Córdoba», plantearon.
Quiénes pagarán más desde agostoLa consecuencia inmediata se concentra en quienes realizan viajes interjurisdiccionales. Un pasajero que llega desde el conurbano en tren y continúa su recorrido en subte deberá pagar este último tramo sin el descuento del 50% que recibía por la integración. En cambio, quien combina servicios exclusivamente porteños seguirá accediendo a las bonificaciones previstas por la Red SUBE.
El cambio suma así un nuevo capítulo a la disputa entre Nación y Ciudad por el reparto de los subsidios del transporte en el AMBA, que durante los últimos años incluyó el financiamiento de colectivos, el traspaso de líneas y la actualización de tarifas. Esta vez, el conflicto tiene un impacto concreto sobre el bolsillo: para miles de pasajeros que combinan tren y subte, el mismo recorrido diario pasa a ser más caro desde agosto.
